HACIA EL BICENTENARIO

Cuando ya se agotaban los últimos minutos del sábado 9 de mayo del 2009, quedó definitivamente terminado el plazo para la presentación de listas de candidatos, para la elección que se realizará el próximo 28 de junio.

Por Rodolfo Bernat

Podemos concordar que el desconocimiento de los nombres y apellidos de los candidatos de las diferentes fuerzas políticas, no ofrece las garantías reales si los mismos hubieran surgido de elecciones internas donde todos los afiliados, hubieran estado en condiciones de elegir y ser elegidos. Esto no pudo ser, ya que la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de trasladar la contienda electoral de octubre para Junio 2009, no dejó tiempo suficiente para poder convocar a las internas partidarias.

Fue la política del "dedo" la que digitó los nombres de los que hoy son presentados como los posibles los legisladores que podrán ser electos.

Porqué al no existir la posibilidad de elegir a los más capaces, preparados y eficaces, la población no tendrá otra chance que la de confiar una vez más, que las "cosas salgan bien".

Son muchísimos más los "heridos" que se quedan afuera, que los afortunados que figurarán en las boletas partidarias y esto es algo que debemos aprovechar para terminar con esta mala costumbre de digitar nombres. Una de las actividades principales de los partidos políticos deberá ser la preparación de todos sus militantes, para poder desempeñarse eficazmente, en los diferentes cargos de representación política.

No se deberá confundir preparación de militantes políticos con "formación de clases militantes". Cada ciudadano de la Nación puede ser un militante y su condición social no deberá ser un impedimento para que la fuerza política a la que adhiere, no ponga todo su esfuerzo para formarlo y prepararlo. Una fuerza política que pretenda representar y ejercer los diferentes poderes de un país deberá estar compuesta con los diferentes segmentos que conforman el pueblo de la Nación, y será esa composición social la que garantice la credibilidad y confianza en la misma.

Es en los momentos más difíciles, los pueblos reencuentran su camino. Este que hoy venimos transitando es tal vez el final de un proceso de descomposición que nos afecta desde hace ya muchos años y que ha tenido como principales víctimas a no menos, de tres generaciones.

El hoy, no es un presente brillante, millones de pobres e indigentes, hombres y mujeres que fueron criados y educados en la cultura del trabajo, la solidaridad, la confianza y la honestidad, se ven reducidos a la degradación de tener que subsistir con un plan social que el único horizonte que les brinda, es la fecha de pago del mes próximo.

Miles de jóvenes sin culpa alguna han visto desaparecer la entidad familiar, que dotaba al hogar de los elementos éticos y morales, aunque tuvieran modestos recursos materiales, que les posibilitaba crecer y desarrollarse en un medio que los contenía y les proveía las herramientas necesarias, para poder ser la continuidad de sus padres y muchas veces superarlos.

La realidad nos enfrenta a una gran parte de la juventud actual, con una agresividad increíble a flor de piel, que tiene que encontrar contención en el alcohol, el desenfreno y cada vez más, la droga. ¿Y sus familias qué hicieron para que esta situación no los superara? No, no se puede culpar a los jóvenes. Ellos son las víctimas de una sociedad que hizo de la frivolidad, el consumismo y el individualismo, un modo de vida.

Un modo de vida, que también se instaló en el Estado, las instituciones, la educación y la salud..

¿Y esto justifica que muchos jóvenes caigan en la delincuencia? Un país saludable se alimenta permanentemente con los ejemplos que día a día, dan sus dirigentes y cuando estos hacen de la plata fácil un medio normal de vida, ¿qué se puede esperar de ese ejemplo? Es tan viejo aquello de que "la manzana podrida, pudre todo el cajón".

Es por esto, que tal vez estemos en el momento exacto de producir un cambio de actitud que nos posibilite refundar el país y recuperar todos aquellos valores que se enunciaron en mayo de 1810, que no se adquieren con dinero o tarjetas de crédito, pero si con ejemplos concretos que nos vuelvan al camino del amor por la Patria.

Qué mejor que recorrer el camino que nos conduce al bicentenario, poniendo estos conceptos como los principales objetivos a alcanzar a partir de hoy.

Los nuevos partidos políticos y sus integrantes aunque no cambien sus siglas , serán los responsables directos de que la Argentina, vuelva a ser aquello que alguna vez nos enseñaran y que en una de sus partes expresa "…CON EL OBJETO DE CONSTRUIR LA UNION NACIONAL, AFIANZAR LA JUSTICIA, CONSOLIDAR LA PAZ INTERIOR, PROVEER A LA DEFENSA COMUN, PROMOVER EL BIENESTAR GENERAL, Y ASEGURAR LOS BENEFICIOS DE LA LIBERTAD, PARA NOSOTROS, PARA NUESTRA POSTERIDAD Y PARA TODOS LOS HOMBRES DEL MUNDO QUE QUIERAN HABITAR EN EL SUELO ARGENTINO…"

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