Hacete amigo de Aníbal

Por: Ricardo Roa

Nunca sería una historia menor, por más que la trama se desarrolle en un gremio chico. La Justicia comprobó que hubo fraude en la elección de Aeronavegantes. Y ordenó que asumieran los candidatos derrotados con trampa. Pero no puede conseguir que se cumpla su fallo

El último intento ocurrió ayer: el juez fue al sindicato, golpeó la puerta y como no le abrieron llamó a un cerrajero. Una patota impidió que desarmara la cerradura. Entonces, el juez se comunicó con la seccional. Y después de algunas vueltas, logró que fuera el comisario, aunque solitario y de civil. Otra vez sopa: la puerta permaneció cerrada y el jefe policial le aconsejó al juez hablar con Aníbal Fernández. Todo empezó en el 2006, cuando la lista Celeste denunció por fraude a la Verde, que se atribuyó el triunfo y asumió. Lo hizo con gran espalda oficial: responde a la embajadora en Venezuela Alicia Castro y su abogado es el mismo de Moyano y portavoz laboral del kirchnerismo en el Congreso: Héctor Recalde.

Dos veces la Justicia le dio la razón a la Celeste. Pero la Verde siempre se las ingenió para no entregar el sindicato. Hasta consiguió que el ministro Tomada interviniese el gremio para no cederlo a la Celeste. Una jueza anuló esa intervención.En total, actuaron tres juzgados y una cámara. Ahora no se sabe quién ocupa el edificio e impide entrar a la Justicia: si los directivos del fraude o el funcionario de Trabajo. Lo que está claro es que el comisario dejó todo en manos de Fernández. Y que el juez hizo asumir a la Celeste en su despacho. Como diciéndoles: arréglense como puedan.Tanto se estiró esta historia que el mandato del 2006 caducó. La Celeste ganó en las urnas y en la Justicia. Pero perdió con el Gobierno.

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