"Hay que hacer que los funcionarios trabajen"

La frase es del legislador Armando Aquino Britos. La utilizó en los estudios de La Mañana para referirse a porqué el Defensor del Pueblo debería ser abogado. Refiriéndose a que si no lo es, se contratarán varios asesores e implicará más gastos para el Estado. En cambio está de acuerdo que puede ser un ciudadano a-partidario, e indistinto en cuanto al género, pero comprometido con la sociedad.
Uno de los temas que abordó en su visita al programa de Cristina Vicentin el diputado provincial Aquino Britos fue el del Defensor del Pueblo, figura esta que se aprobó con la reforma constitucional de 2007 y una de las iniciativas de reglamentación fue de su autoría. Con la sanción de la moción que autoriza la conformación de una comisión de elección, el último miércoles en Diputados, se está más cerca de contar con esa personalidad institucional.

Tras estos avances, surgió la disyuntiva en La Mañana de si debería ser abogado o no quien ostente ese cargo. Aquino Britos recordó que sería lo más correcto, porque si no desde el Estado se siguen generando gastos en asesores.

Para graficarlo utilizó una ironía de un chiste de gallegos que relata que para cambiar un foco se necesitan cuatro personas, una para sostener la lamparita y cuatro para dar vuelta la silla. Sonrisas de por medio, lanzó su frase contundente "tenemos que dejar esas prácticas de lado y hacer que los funcionarios trabajen".

En alusión a los asesores que deberá tener el Defensor del Pueblo en el caso que no sea abogado, lo que intentó imponer él con su proyecto de reglamentación de la figura, al igual que, dijo, el senador Horacio Colombo. Pero que después se retractó y abogó por lo contrario, tal cual se sancionó en ambas cámaras.

"A mi juicio tenía que ser un profesional del derecho porque debería tener la capacidad de postulación. Es decir, conocer los procesos judiciales, recusar, presentar amparos, siempre con el compromiso con la sociedad, estar muy atento a las necesidades de la comunidad" sostuvo.

Dijo en otro tramo, lo que no es necesario es que tenga alguna afiliación política, que puede ser a-partidario, e indistinto en cuanto al género, ya que podría ser o hombre o mujer. Pero insistió en que quien sea designado, "hay que hacer que este funcionario público trabaje", aunque con asesores quizás se dará una situación adversa.

Es de recordar que el Defensor del Pueblo será una figura institucional novel en la provincia, y para que entre en vigencia se necesita la designación, que está a cargo ahora de la Comisión Bicameral que lo elegirá, y después el Poder Ejecutivo tiene que destinar las partidas necesarias, que estarán incluidas en el presupuesto, para el funcionamiento del organismo.

Comentá la nota