Hacer del cultivo de hongos una actividad productiva destacada.

El Intyech es el único lugar del país donde se brinda asesoramiento de calidad científica para productores que quieran incursionar en este camino.
DOLORES: La necesidad de expandir el cultivo de hongos aparece como una de las alternativas a explorar y fomentar en el marco de las tareas que lleva adelante el Laboratorio de Micología y Cultivo de Hongos Comestibles del Instituto Tecnológico de Chascomús (Intyech), dependiente del Conicet y la Universidad de San Martín.

El investigador Edgardo Albertó señala que para ello se buscan nuevas especies y nuevas condiciones de producción que puedan hacer de ésta una actividad productiva de importancia en la región y el país.

La de dar posibilidades técnicas a las producciones regionales es uno de las funciones que figuran en la carta fundacional del Intech y la gente del Laboratorio de Micobiología marcha a la vanguardia en este campo.

Es que el cultivo de hongos proporciona una alternativa económicamente aceptable para la producción de alimentos con alta calidad y valor nutricional. Las cifras señalan que en los últimos diez años el cultivo de hongos se ha incrementado, a nivel mundial, en un 35%.

Producción nacional

En la Argentina se producen unas 2500 toneladas al año, pero el consumo interno aún no está extendido. En Europa, por ejemplo, se consumen dos kilos por persona anualmente, los locales apenas consumimos 0,50 kg en el mismo período. Cuestión cultural, por supuesto, Albertó relata el hecho de que en China se venden los hongos en las verdulerías como producto barato y de consumo masivo.

En este sentido, el Intech es el único lugar del país donde se brinda asesoramiento de calidad científica, para productores que quieran incursionar en este camino. Semanalmente reciben una decena de consultas sobre esta actividad y tienen conexión permanente con unos cien emprendedores, a los que proveen de semillas e información.

Por todo esto, una de las acciones previstas para este año por el Intech es la de lanzar un centro de capacitación para productores, con un evento que está previsto para setiembre u octubre. De esta manera se constituirá un centro de consulta y transferencia de tecnología.

Buscando caminos

El grupo de investigadores que dirige Albertó está trabajando básicamente en la búsqueda de nuevas cepas. En nuestro país, la mayoría de los cultivos de hongos trabajan con cepas europeas los famosos champignones, por ejemplo- o asiáticas, el más nuevo shitake forma parte de este grupo.

Ahora se ensaya con otras que, por sus características, puedan cultivarse minimizando los costos de producción o que se obtengan, alternativamente, en invierno y verano.

Es que los hongos, para desarrollarse, necesitan ambientes controlados, en cuanto a temperatura y luz. Por eso, están experimentando con cepas que crezcan a temperaturas muy altas o muy bajas, algunas provenientes de la selva misionera, de Brasil o, incluso, de Italia.

En este sentido, el Intech posee una colección de cultivos única en el país. Con orgullo, el investigador muestra las 700 cepas que alberga el Instituto, 500 de las cuales son comestibles. De esta manera, el instituto se ha convertido en centro de referencia en este tema.

Los sustratos

Otro de los problemas que enfrenta la producción de hongos es la de la obtención de un sustrato apropiado, porque de él deben eliminarse los elementos competidores. Para ello, debe someterse el sustrato a procedimientos de esterilización, que generalmente se realizan por medio de calor. Una nueva línea investigativa está planificada a partir de la compra de nuevo instrumental que permita la pasteurización en frío.

También se busca experimentar con otros sustratos, puesto que lo más habitual es trabajar con paja de trigo, pero la zona de Chascomús no es productora de este cereal. En este sentido, explica Albertó, se está experimentando con yuyos de la región, que permitan constituirse en sustrato para el cultivo de diferentes cepas de valor comercial.

Abriendo mercados

Que no exista un mercado extendido para el consumo de hongos en nuestro país puede verse según la mecánica del vaso medio lleno o medio vacío. Para Albertó, más que una deficiencia, entonces, debería considerarse una oportunidad. El desarrollo y ampliación de este mercado es un desafío que debería tomarse en cuenta y propender a su ampliación.

Las investigaciones del grupo, por ejemplo, han logrado duplicar en algunas especies, los rendimientos registrados a nivel mundial. Entonces, hay que salir a la búsqueda de productores y mercados.

¿Qué es lo que falta? Introducir nuevos hábitos alimentarios para abrir un mercado productivo no es fácil y se requieren acciones conjuntas en varios frentes. Establecer medidas de marketing o fomentar la asociatividad entre los pequeños productores son algunos de los sentidos en los que es necesario trabajar intensamente.

Pero, como señala el investigador, todas las perspectivas comienzan con "mover el avispero": difundir, informar, capacitar, asesorar y transferir tecnología como modo de establecer un puente necesario entre la investigación y la producción.

Para empezar a saber

Quienes quieren empezar en la tarea de cultivar hongos, pueden ponerse en contacto con la gente del Intech o empezar a leer sobre la cuestión. Por lo pronto, la publicación de Albertó Cultivo intensivo de hongos comestibles es considerado uno de los libros básicos para quien desea iniciarse en esta actividad.

La "Guía de hongos de la región pampeana", si bien ha sido concebido con un grado mayor de especificidad científica, pone a disposición del lector una magnífica galería fotográfica para el interesado en la cuestión.

El IIB-Intech es una institución dependiente de la Unsam y del Conicet generada a partir de la fusión del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas, con sede en el Parque Tecnológico Miguelete (INTI), y el Instituto Tecnológico de Chascomús (Intech).

El Intech está dedicado a la investigación científica en bioquímica, biología molecular, biología celular, neurobiología, microbiología e inmunología, entre otras. Aquí se dicta la carrera de Licenciatura en Biotecnología de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), y se forman recursos humanos de postgrado en la carrera de Doctorado en Biología Molecular y Biotecnología de la Unsam.

En esta institución se forman científicos de primer nivel y se realizan numerosas investigaciones de relevancia y amplio reconocimiento internacional. Sus objetivos principales son brindar educación de excelencia y generar conocimientos básicos y aplicados para las áreas de salud, agropecuaria e industrial.

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