Un rey que se hace fuerte en las urnas.

El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) confirmó los pronósticos y, en su primera participación en unas elecciones nacionales, se adjudicó el triunfo en los comicios municipales celebrados el viernes en Marruecos.
La irrupción del PAM, que hace sólo diez meses todavía no existía, supuso el fortalecimiento del rey Mohamed VI, que hasta el momento debía disputar su poder con la mayoría parlamentaria del partido nacionalista Istiqlal, del primer ministro marroquí Abás el Fasi, que quedó segundo en el conteo de votos.

El "padre" del PAM es Fuad Ali El Himma, íntimo amigo del rey y personaje clave en el Marruecos del siglo XXI. Fue jefe de gabinete del monarca, luego ministro del Interior y ahora líder del partido más votado. La nueva agrupación se nutrió de desertores de otros partidos que confiaron en el supuesto beneplácito del Palacio Real, además de incorporar a un buen número de jóvenes sin experiencia previa en política.

En el atomizado panorama político marroquí, diseñado para que no se produzcan grandes mayorías en favor de ningún partido, el 22% obtenido por el PAM es un triunfo que los analistas atribuyen al "hastío" de los electores hacia los políticos tradicionales. Detrás del PAM se situó Istiqlal, que con el 16,6% de los sufragios perdió 100 mil votos con respecto a 2003.

La incógnita en Marruecos es qué sucederá ahora con el premier El Fasi, que tuvo que ser ratificado por el rey después de que el PAM decidiese retirarle su confianza y pasar a las filas de la oposición justo antes del inicio de la campaña electoral.

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