Hace 70 años, Argentina iniciaba su neutralidad contra el nazismo

A pesar del avance del III Reich sobre Polonia, Buenos Aires se mantuvo imparcial en el comienzo de la guerra. Sólo rompió relaciones con el Eje un mes antes de que Adolf Hitler se suicidara. Tras la contienda, Estados Unidos surgirá como la potencia más importante de Occidente y nunca olvidará sus fuertes disputas con Argentina.
Dos días después de que el ejército nazi ingresara a Varsovia para iniciar la Segunda Guerra Mundial, Argentina declaraba su neutralidad. El presidente Roberto Ortiz repetía la estrategia que había seguido el país durante la Primera Guerra Mundial, pero entonces su decisión iba a costar muy caro.

Hasta el ataque japonés a Pearl Harbor, el continente americano se había mostrado indiferente a la contienda "europea". Pero tras el bombardeo del 7 de diciembre de 1941 a la base estadounidense, Washington convocó a una reunión para sumar a los países americanos en su cruzada. La Conferencia de Río de Janeiro se realizó en enero de 1942 y marcó un punto de inflexión para Argentina.

Washington propuso que América Latina rompiera relaciones con el Eje pero el canciller argentino Enrique Ruiz Guiñazú medió para lograr libertad de conciencia y sólo Chile y Argentina se mantuvieron neutrales. Estados Unidos nunca olvidaría la actitud argentina y, por el contrario, siempre recordaría que Brasil había dado claras señales de respaldo a su pedido.

Argentina, hay que decirlo, estaba siguiendo la línea trazada por Gran Bretaña. Un importante sector del Foreing Office insistía en que era más conveniente que Buenos Aires permaneciera imparcial para que sus barcos transportaran sin temor a ser bombardeados los granos que alimentarían a los aliados europeos. De hecho, casi la mitad de las importaciones que llegaban a la isla británica tenían origen argentino.

Para entonces, Juan Domingo Perón iba cobrando poder dentro del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), una logia nacionalista del ejército que se oponía al ingreso en la guerra detrás del liderazgo de Estados Unidos. De la mano de Edelmiro Farrell, el GOU realizará un golpe de Estado en 1944.

Un año más tarde, Argentina declara la guerra el 27 de marzo de 1945. Fue sólo un mes antes de que Adolf Hitler se suicidara en su búnker y cuando el enfrentamiento estaba decidido, porque de lo contrario Buenos Aires no podría formar parte de los organismos internacionales de la posguerra.

Perón llegaría al poder al año siguiente. Su campaña fue estructurado bajo el lema "Braden o Perón". Spruille Braden era el embajador estadounidense que denunció los vínculos entre el peronismo y el fascismo.

Estados Unidos empezaba su revancha: había surgido como la potencia más importante de occidente y nunca olvidaría sus disputas con Argentina. Ya tendría tiempo de cobrar otras facturas.

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