Habrían detectado irregularidades en las embarcaciones de Argenova

Un cambio de sus buques de pesca sin respetar los alcances de las legislaciones vigentes habría cometido la empresa pesquera Argenova, después que reemplazó su embarcación Argenova VIII (ex Gove Scorpio) por Argenova XXIII (ex Playa Victoria) cuyas capacidades no son similares. En los próximos días podrían producirse novedades de importancia respecto al tema.
Lo que se investiga es si la pesquera española Argenova eludió el artículo 30 de la Ley Federal de Pesca 24.922 el cual establece que el permiso de pesca sólo podrá ser transferido a otra unidad o unidades de capacidad equivalente, que no impliquen un incremento del esfuerzo pesquero.

En general la autoridad de aplicación avala este tipo de reemplazos cuando las naves padecen un siniestro o llegan al límite de su vida útil, pero en los casos de Argenova que se investigan no son iguales de capacidad de bodega ni de potencia de máquinas, mientras que la ley especifica igualdad para no aumentar el denominado esfuerzo pesquero.

Este último reemplazo no sería el único inconveniente que afronta la empresa, ya que en su momento los buques Argenova I-II-III y IV también fueron investigados porque habrían tenido casi el doble de potencia de máquina y un tamaño de eslora mayor con relación a los permisos habilitados.

Quienes están detrás del tema, también pretenden determinar si la empresa pesquera autorizó que estos buques ingresaran al mar argentino a pesar de la diferencia respecto a la ley vigente e incluso habrían impulsado la continuidad de todos los barcos cuestionados sin reemplazar a ninguno.

EL MISMO BARCO, PERO DECLARACION DIFERENTE

Entre otros datos técnicos trascendió que la empresa pesquera declaró que el buque saliente (Argenova VIII) tiene 23,52 de eslora, una bodega con capacidad para 110 metros cúbico de mercadería y un HP de 550, en tanto la nave que pretende reemplazarla (Argenova XXIII) fue declarada con 33,46 de eslora, 174 metros cúbicos de bodega y 670 de HP.

Lo que también llama la atención es que la misma nave (Argenova XXIII) ya había sido declarada en un censo de la flota española con 39 de eslora, 1.100 HP, algo que no sólo está por afuera de la ley sino que marca diferencias entre una declaración en la Argentina y otra en España de la misma nave.

Incluso se conocieron informes de las autoridades competentes que la embarcación nueva con la que Argenova ha reemplazado el buque que recibió los permisos nacionales de pesca, está específicamente diseñado para operar sobre especies variadas de fondo y no específicamente marisqueo, así como caladeros de distintas características a los permitidos en los permisos anteriormente concedidos.

El buque saliente siempre se trató de un marisquero neto desde su origen australiano, mientras que el buque entrante tiene un mayor desplazamiento que implica mayores potencias y consumos; y, tal vez, provocaría mayores daños al medio ambiente marino.

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