Habría otra denuncia de coima contra el ex jefe de Seguridad Vial investigado por presunto cohecho

Yo no tengo nada que esconder, que me investiguen". Con esas palabras pronunciadas hace unos meses en San Pedro, Carlos Cocco -el ex jefe de Seguridad Vial regional investigado por su relación con el presunto caso de coimas en Junín- se defendía ante los ataques de la prensa que lo vinculaba con irregularidades en esa ciudad, en donde ejercía como Jefe de la Policía Distrital.
Poco tiempo después, el entonces capitán Cocco dejó el cargo que ocupaba. ¿Su destino? Junín y la responsabilidad zonal sobre el destacamento de la Policía caminera. Eso tampoco terminó bien.

Anteayer se supo que, en medio de la investigación por el presunto cohecho y "zona liberada", Cocco fue transferido a la Superinten-dencia de la fuerza.

Y ésa, al parecer, no es la única sospecha. "A los pocos días (del comienzo de la investigación por el presunto cohecho) se recibió una denuncia de instancia privada en la que una persona aseguraba que también le habían querido cobrar una coima culpando directamente al jefe, en este caso, Cocco", dijo la fiscal Vanina Lisazo al semanario La Opinión de San Pedro.

El caso

Esta denuncia se sumaría al escándalo que generó la desafectación de cuatro policías a través de Asuntos Internos.

Todo comenzó el jueves 19 de noviembre, cuando un camionero que viajaba de Mendoza a Buenos Aires fue interceptado por delincuentes en la zona de La Agraria. El vehículo y su carga quedaron en manos de uno de los ladrones que lo condujo por la ruta 65.

En ese momento, el dueño de la empresa transportista, que viajaba en otro camión y venía haciendo el mismo recorrido aunque retrasado, vio la maniobra y se dispuso a seguirlo, además de llamar a la Policía de Junín.

El intrépido empresario consiguió alcanzar al camión y, a través de un arriesgado cierre, consiguió detenerlo. El ladrón entonces huyó y el caso de "piratas del asfalto" parecía cerrado. Pero lejos estaba de eso.

Es que el camionero interceptado por los delincuentes en primera instancia denunció haber recibido un pedido de coima de 500 pesos para impedir una multa en el destacamento de Seguridad Vial de nuestra zona.

Según el relato de la víctima del robo, sucedió minutos antes del atraco de los delincuentes, por lo que, supone, pudo haber habido una "zona liberada" que permitiera el ilícito.

Por ahora, la investigación sigue su curso. Las consecuencias, según la propia fiscal Lisazo, son "impredecibles".

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