Habrá seguros para barqueros que transportan ganado bovino

Los ganaderos quieren una excepción en la forma de liquidar Ganancias. Ya aumentó en precio del traslado.

Una nueva línea de seguros para embarcaciones que trasladan el ganado que se encuentra en las islas del Paraná comenzó a delinearse ayer, durante un encuentro que propietarios de estas barcazas mantuvieron con funcionarios de la Secretaría de la Producción y del Instituto Autárquico Provincial del Seguro (IAPS).

La instancia se abrió ante la gran demanda de traslado fluvial de ganado bovino desde las islas a tierra firme, originado en la creciente del río Paraná, que según los últimos pronósticos del Instituto Nacional del Agua tendrá su pico frente a la costa paranaense el 20 de noviembre y en Victoria, el 24. Se sabe que las fuertes lluvias que se registraron en Brasil aceleraron los tiempos de la emergencia y de las tareas de evacuaciones.

El encuentro se produjo propiciado por la Secretaría de la Producción, cuyo titular, Roberto Schunk, había recibido la inquietud de los denominados barqueros.

Según se informó oficialmente En la reunión se pusieron en consideración todos los aspectos de la actividad a fin de que las reaseguradoras habiliten una línea en tal sentido. "No es que no haya seguro para la actividad, no hay reaseguro porque las reaseguradoras no conocen la tarea. Hay que explicar bien cómo trabaja una barcaza y qué implicancia tiene su tarea en todo este panorama", explicaron los vocales del Instituto Autárquico Provincial del Seguro (IAPSER) Sergio Carlín y Héctor Zaragoza.

En tanto el coordinador de la Secretaría de la Producción, Leandro Rodríguez, comentó cuáles son las otras medidas que se adoptaron para hacer frente a la situación, y en tal sentido mencionó la adquisición de una veintena de corrales australianos y las tareas de traslado acordadas con el Ejército argentino, entre otras.

El funcionario indicó que desde la Dirección de Ganadería se viene trabajando junto a las comunas afectadas desde agosto pasado, aunque admitió que la situación empeoró con las lluvias registradas en Brasil.

"Estamos trabajando a toda velocidad porque los pronósticos indican que las lluvias aceleraron las crecientes que esperábamos para enero o febrero", confirmó Henry Giúdice, propietario de una embarcación con la que trabaja en la zona de Hernandarias, Piedras Blancas y Pueblo Brugo.

En tanto César Klocker –también pequeño empresario del transporte fluvial de la zona de Colonia Nueva y que hace traslados en la zona de Colastiné– explicó que con las crecientes el espejo de agua se modifica y hay que navegar sobre un río en permanente cambio.

Reclamos. El tema no estuvo ausente en el encuentro que mantuvieron los dirigentes de la Mesa de Enlace Agropecuaria provincial con funcionarios de la Provincia.

Ayer el titular de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer), Juan José Galli, contó al programa El pulso de LT 14 que se abordó el tema y que todas las medidas que se adopten son bienvenidas aunque resultarían escasas.

En ese sentido, precisó que el precio del traslado del ganado se ha incrementado "pasando en algunos casos de 50 centavos a 4 pesos por animal", aunque reconoció que "hay varias condiciones que inciden en el costo del servicio "como es la distancia de la costa y si hay que navegar río arriba o a favor de la correntada".

Galli señaló que le solicitaron al gobierno que haga gestiones para que la venta obligada de animales para faena que deben hacer, porque no hay dónde tenerlos, no impacte negativamente en la liquidación del Impuesto a las Ganancias. Como contrapartida, propuso que esa excepción esté atada al compromiso de reinvertir, una vez superada la creciente, nuevamente en animales.

También señaló que se percibe en el mercado un freno en la venta de ganado, ya que se espera que ante esta situación los ganaderos deban vender a precios menores. "Saben que el precio va a bajar y la gente está esperando", indicó. Igualmente consideró que la posibilidad de la crecida del río es un riesgo de la ganadería en las islas y que, aunque los frigoríficos puedan ganar en la coyuntura, comprando más barato, la prioridad es que los animales no mueran ahogados.

"Esto se entiende cuando uno va con una barcaza a la isla y las vacas se atropellan por subir porque se les viene el agua. Ahí son todas, igualitas, las el productor rico y las del pobre", agregó.

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