¿Habrá una huelga de hambre de Kirchner?.

¿Habrá una huelga de hambre de Kirchner?.
Por Jorge Fontevecchia.

Primero fue el adelantamiento de las elecciones de octubre para el 28 de junio. Ahora las "listas testimoniales", donde los candidatos a puestos legislativos son las cabezas de los poderes ejecutivos de los principales distritos bonaerenses, que no renuncian a sus cargos actuales y avisan que no asumirán los puestos para los que serían electos. ¿Cuál será la próxima innovación electoral de Néstor Kirchner?

Primero fue el adelantamiento de las elecciones de octubre para el 28 de junio. Ahora las "listas testimoniales", donde los candidatos a puestos legislativos son las cabezas de los poderes ejecutivos de los principales distritos bonaerenses, que no renuncian a sus cargos actuales y avisan que no asumirán los puestos para los que serían electos. ¿Cuál será la próxima innovación electoral de Néstor Kirchner?

Para proyectar futuras acciones de este modus operandi sería necesario comprender si estos cambios vertiginosos son señal de fortaleza o consecuencia de la debilidad. Cuando Néstor Kirchner decidió ser reelecto no siendo él candidato sino a través de su esposa, ¿se trataba de la invencibilidad de quien planificaba dieciséis años consecutivos en la presidencia, ocho de Néstor Kirchner y ocho de Cristina Kirchner o, al revés, de las primeras señales de agotamiento de Néstor Kirchner, que precisaba la ilusión de una renovación –"El cambio dentro del cambio" de Cristina Kirchner–, para asegurar la reelección y no porque la tuviera asegurada?

El oficialismo quiso hacer creer que se trataba de la primera hipótesis. La experiencia periodística –que enseña a desconfiar de todo lo que un gobierno se esmera en mostrar– orienta hacia la segunda. De la misma forma, el adelantamiento de las elecciones de octubre a junio puede resultar una "jugada magistral de un mago de la política" o reducirle a su esposa medio año de gobierno con mayorías parlamentarias.

Aquel que prefiere –o precisa– producir miedo a respeto necesariamente tendrá que lucir más temible de lo que es. ¿Cómo se podría convencer a Scioli de atar definitivamente su futuro político a la suerte de Kirchner en 2009 si no fuera aparentando que el kirchnerismo es aún muy potente? Si a Scioli le preocupara la emergencia de peronistas que le compitieran en una eventual candidatura a la presidencia en 2011, sea del PRO-peronismo o Reutemann, ¿por qué iría a mejorar sus posibilidades actuando como candidato de Kirchner en 2009 si no fuera porque cree que ganarán? Y si fuese un rehén, ¿por qué no se rebelaría ante un carcelero enclenque?

La historia de la humanidad enseña que los reyes siempre tienen como vestidos finísimos ropajes hasta que alguien descubre que simplemente están desnudos y todos los demás despiertan. El brillo incandescente no pocas veces busca enceguecer el sentido común e impedir que se perciba lo simple recubierto de complejidad, así como también con frecuencia la grandilocuencia encierra pequeñez. A veces la obligatoria superioridad del jefe y hasta su supuesta infalibilidad son proyectadas por quienes dependen de él para tranquilizar su ansiedad frente a la incerteza. Presuponer siempre un fin inteligente en quien comanda ordena el caos de la vida.

Así como el intendente Posse se equivocó al intentar levantar un muro que separe San Isidro de San Fernando, ¿no se equivocará Néstor Kirchner queriendo ser él candidato y luego que también lo sea Scioli? Néstor Kirchner se formó políticamente en el manejo de una provincia cuya cantidad de habitantes y el tamaño de su administración pública no eran diferentes a los de una intendencia del Conurbano. Muchas jugadas de Néstor Kirchner –que son silvestres porque provienen de ese contexto–, al ser excéntricas a escala nacional, parecen geniales cuando simplemente son rústicas, o sólo lucen novedosas porque al ser muy arcaicas ya fueron olvidadas.

Si no existiera el mañana y si del presente ya no quedara nada que perder, quizá sería una técnica adecuada tomar riesgos crecientes para transformar una posible derrota en un triunfo más posible. Pero, ¿ése es el caso de Scioli? Cuesta creer que Néstor Kirchner y Daniel Scioli serán realmente candidatos a diputados bonaerenses del Frente para la Victoria en junio. Pero también resultaba difícil de imaginar que un presidente hiciera una huelga de hambre como la que realiza Evo Morales para que el Congreso de Bolivia le apruebe la nueva ley electoral. Conmueve verlo compartiendo colchones con sus partidarios en el Palacio Quemado, la Casa de Gobierno de su país.

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