No habrá foto entre Lilita Carrió y Julio Cobos.

Julio César Cobos había planificado el momento en que intentaría desplazar a Elisa Carrió del eje del acuerdo panradical en la ciudad de Buenos Aires.
Había escogido el día: el jueves de Semana Santa, el 9 de abril pasado. Soñaba con ponerse el distrito al hombro de la mano de Rodolfo Terragno y Dante Caputo. Pero las dudas de sus invitados y el avance en el acuerdo entre la Coalición Cívica y la UCR hicieron naufragar el plan. Finalmente ayer, el vicepresidente desistió de competir con candidatos propios en la Capital Federal.

La decisión de Cobos fue difundida a través de un escueto comunicado: "Si bien existió la vocación de distintos dirigentes en presentar una propuesta a consideración de la ciudadanía, ésta requería de un rol protagónico por parte del ingeniero Julio Cobos, quien ya informó públicamente que no hará campaña electoral en resguardo de su rol institucional como vicepresidente".

Pero lo cierto es que detrás del declamado "resguardo" del "rol institucional", Cobos se bajó del armado de Consenso Federal porteño por motivos mucho más terrenales.

"La idea del Cleto era primerear a los candidatos de los radicales y la Coalición Cívica para obligarlos a negociar. Pero Terragno y Caputo no terminaban de dar el sí. Pasó el tiempo y los otros lanzaron sus candidatos. Ahora él no va a ir detrás a mendigarles un lugar", confesó un allegado al vicepresidente.

La jugada de Cobos no era secreta. En el último mes se había reunido dos veces con las autoridades del Comité Capital de la UCR para intentar un acuerdo: la primera en su despacho del Senado, la segunda en la casa de un dirigente del distrito. Nunca faltaron el presidente Carlos Más Vélez y Ricardo Gil Lavedra, el primer candidato de los radicales. En ambas charlas, el vicepresidente escuchó el mismo pedido: si quería avanzar con su regreso a la UCR, debía respetar la decisión orgánica de partido de formalizar la alianza con la Coalición Cívica.

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