De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha

De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha

Cobos y Massa, una amistad en crisis

Casi como si se tratara de un romance secreto, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, mantuvo este último año una cordial línea de diálogo con Julio Cobos, la personificación del demonio para el kirchnerismo. La última vez que se vieron, lejos de las cámaras, fue después del funeral de Raúl Alfonsín. Fue una charla en la que no faltaron infidencias políticas y buena sintonía, pero que, a la larga, derivó en un cortocircuito sonoro. Todo empezó cuando Cobos reveló datos de aquel encuentro en una entrevista: contó que Massa había celebrado el abrazo entre el vicepresidente y Néstor Kirchner durante el funeral, por ejemplo. Molesto, Massa le respondió un día después: contó que Cobos le había confesado que un sector de la UCR lo había tentado para ser candidato en Buenos Aires. "Y ahora dice que es un mamarracho que Daniel Scioli se postule", se quejaba el jefe de Gabinete. El calor de la campaña no es compatible con gestos de caballero.

Abuelo Lole. Carlos Reutemann ya tiene un motivo para festejar. No, todavía no ganó las elecciones en Santa Fe. Ni siquiera terminó de definir si aceptará un acuerdo con el kirchnerismo para presentarse con "neolemas" peronistas en la batalla de junio. La felicidad del líder santafecino se llama Santiago, su primer nieto, nacido el martes pasado y con quien ayer pudo celebrar su cumpleaños número 67. Dicen quienes lo conocen que convertirse en abuelo lo hizo sentir más joven y que acrecienta sus ganas de ser presidente.

Está solo y espera. Más allá de la desconfianza que su candidatura genera en sectores de la UCR porteña, Alfonso Prat-Gay se toma en serio la candidatura a diputado por la Coalición Cívica. "Está estudiando cada tema y no pierde la sonrisa, como le han sugerido", dicen a su lado. Además de aconsejarle un perfil más relajado y cordial, los encargados de la planificación de la campaña diseñaron su solitaria figura en los afiches publicitarios, sin la compañía de Elisa Carrió. "Vamos a medirlo durante unos días, y si está Carrió la gente se confunde", afirma un colaborador de la ex diputada, que mantuvo su silencio absoluto durante los últimos días y no da pistas sobre su futuro político.

Barrionuevo rompió con Macri. Las peleas internas en el PJ disidente se extendieron a la Capital Federal. Luis Barrionuevo, el poderoso jefe del gremio gastronómico, apoyó las candidaturas a diputados de Francisco de Narváez y de Felipe Solá en la provincia de Buenos Aires. Pero le quitó el respaldo a Mauricio Macri, jefe de gobierno porteño, y a su posible candidata a diputada Gabriela Michetti. ¿Por qué? Su cuñado, Dante Camaño, de la obra social del gremio, cerró filas con el diputado Luis Lusquiños, candidato de Alberto Rodríguez Saá, gobernador de San Luis, que lleva como postulante a legislador porteño a Jorge Pereyra de Olazábal, de la Ucedé. Camaño puso a Gabriela Guardo, su asesora, como segunda de Lusquiños en la lista. Este desplante de Barrionuevo desató tempestades. Macri telefoneó a Camaño para recriminarle su desaire.

Incansable. Lo echaron de la intendencia en medio de un escándalo. Perdió las elecciones internas para volver al cargo. Hizo denuncias judiciales que nadie atendió. Pero no se rinde: Juan Carlos Tierno, el ex jefe municipal de Santa Rosa, quiere ser candidato a senador en junio, alentado por la caída de popularidad que sufren los líderes de su partido a raíz del conflicto con el campo. Tierno saltó a la fama nacional hace un año y medio, a partir de su política de mano dura contra el delito y sus proyectos para perseguir a infractores de tránsito y ordenar la vida municipal. La reacción de la gente, traducida en marchas constantes, derivó en su salida anticipada, después de sólo tres meses en el poder. Ahora él cree que puede llevar su receta al Senado: "Voy a demostrar que soy el verdadero intérprete de lo que el pueblo pide", se le oyó decir.

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