De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha

De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha

D´Elía se ofendió y ahora mira con simpatía a Solá

Más rebelde que nunca, el titular de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV), Luis D´Elía, se negó a ir al acto que encabezó la Presidenta el jueves, en Olivos, para presentar nuevos planes sociales. Estaba invitado especialmente a la ceremonia para la cual se abrieron a las organizaciones sociales los jardines de la residencia presidencial. Pero el mediático piquetero oficialista fue el gran ausente. ¿Qué pasó? "Dicen que está harto del maltrato del kirchnerismo", aseguró un dirigente social que conversó con el ex funcionario. Entre otros cortocircuitos, D´Elía fue desautorizado por el jefe de Gabinete, Sergio Massa, cuando criticó los ataques de Israel a los palestinos en la Franja de Gaza. Ahora D´Elía analiza en qué vereda caminar a partir de los próximos meses. "No rompió aún con el kirchnerismo, pero tiene una gran amistad con Felipe Solá y no descarta un futuro salto a sus filas en un caso extremo de pelea con Néstor Kirchner", aseguró ese allegado.

La bendita foto. Estaba exultante Cristina Kirchner cuando vio publicadas las fotos de su colega chilena, Michelle Bachelet, con Fidel Castro, después del encuentro que éstos mantuvieron la semana que pasó. Comentaron en la Casa Rosada que para la Presidenta la imagen representó una suerte de reivindicación por las críticas que había recibido por haber pasado en Cuba el día en que Barack Obama asumió la presidencia de Estados Unidos. "¿Qué van a decir los que nos trataban de retrógrados por ir a Cuba?", dijo, según uno de sus interlocutores, al destacar la imagen de "moderada" que tiene Bachelet. Pero sobre todo la alivió ver la foto: cuando ella estuvo con Castro no faltó quien pusiera en duda la veracidad de la toma en la que ella posaba sonriente del brazo del viejo líder revolucionario. "La foto de Fidel, que la verdad nos congratulamos de que aparece junto a Michelle Bachelet, da por tierra algunas especulaciones y hasta algunas cosas que se dijeron y se escribieron en letra de molde", diría luego la Presidenta en un acto oficial. La única duda que quedó flotando es por qué la foto de Bachelet se conoció horas después del encuentro y la de Cristina Kirchner demoró casi 48 horas en llegar a los medios.

Gallos y medianoche. El diputado Julián Obiglio (Pro-Capital) presentó un proyecto de resolución en el que reclama algo tan curioso como elemental: que las sesiones en la Cámara de Diputados arranquen, a más tardar, media hora después de haber sido convocadas para debatir de día, no de noche. Es una crítica directa al oficialismo, que suele citar a las sesiones después del mediodía, pero recién arrancan después de cuatro o cinco horas de tediosa espera, con lo cual los debates suelen prolongarse, inexorablemente, hasta después de la medianoche. "Los debates deben hacerse a la luz del día, en horarios en que la gente pueda saber qué se está tratando y cómo votan sus representantes. Hay muchos diputados que se escudan en las votaciones de altas horas de la noche para votar cualquier cosa o directamente no votar", afirma Obiglio.

La billetera. En Córdoba, un sector del radicalismo está que trina, pues está convencido de que el gobernador peronista Juan Schiaretti está minando la posibilidad de un acuerdo entre la UCR cordobesa y el partido del ex intendente Luis Juez. "Schiaretti, con la billetera de los Kirchner y promesas de obras públicas, está comprando dirigentes radicales", se lo escuchó protestar al jefe del bloque radical de diputados, Oscar Aguad, uno de los más proclives a sellar una alianza con Juez, al igual que el jefe de la UCR cordobesa, Mario Negri, activo protagonista en la coalición sellada entre Elisa Carrió y el radicalismo nacional.

En el fondo... es bueno. Condicionado por la proclama combativa contra el Fondo Monetario Internacional (FMI), esgrimida como un eslogan de la campaña K, el Gobierno dejó trascender en los últimos días a enviados de la organización de la cumbre del G-20 que la Argentina podría volver a utilizar financiamiento del organismo en medio de la crisis económica internacional. En esa necesidad radica principalmente el interés de la administración de Cristina Kirchner de conseguir una reforma estructural de los organismos multilaterales de crédito, dijeron a LA NACION altas fuentes diplomáticas. Sin esa reforma, explicaron, sería inviable en términos políticos impulsar un regreso de la Argentina al Fondo. La Argentina busca posicionarse como una de las principales impulsoras de la transformación del organismo, que otorgue más participación a las naciones en desarrollo. El tema se planteará en el transcurso de la reunión que se prepara en Londres con los líderes del mundo.

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