En off / De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha

Un enemigo inesperado para Carrió

A Elisa Carrió la alegría por la llegada de su hija Victoria, que desde hace meses comparte con ella su departamento en Barrio Norte, le duró poco.

La decisión de la adolescente de traer a vivir a Paul, un hurón al que quiere mucho, terminó de crispar los nervios de la líder de la Coalición Cívica, que recibe en sus piernas las poco amables mordidas del animalito. "Me banco al Gobierno y ahora me tengo que aguantar a este bicho", se lamenta ante sus visitantes la diputada electa sin perder su ironía política.

Tensión en la Catedral

El domingo pasado, el rector de la Catedral metropolitana, Jorge Junor, se confesó durante la homilía como una víctima más del estado de inquietud que ha ganado al espacio público. Contó que el jueves anterior, un grupo de piqueteros tomó el templo al atardecer, con la pretensión de instalar una olla popular. Se les explicó que estaba prohibido y que, además, el fuego podría producir un incendio. Los cabecillas del grupo aceptaron los argumentos al cabo de una larga discusión. Pero encendieron el fogón en la entrada y comieron en los bancos de la iglesia. El descalabro se prolongó hasta las 2 y media de la madrugada, cuando llegaron autoridades municipales para atender las demandas de subsidios de los manifestantes.

El comunismo es Pro

En las oficinas del bloque macrista en la Cámara de Diputados, Federico Pinedo no podía reprimir su alegría. "¡Cómo cambió el mundo!", ironizaba el jefe del bloque el viernes mientras organizaba sus papeles para un viaje que lo entusiasmaba: conocer China, por invitación del partido gobernante. O sea: del Partido Comunista que gobierna la potencia asiática desde hace 60 años. Pinedo tiene previsto reunirse con funcionarios y empresarios de aquel país, para interiorizarlos sobre las intenciones presidenciales de su jefe, Mauricio Macri.

Todos unidos

La postal en la Cámara de Diputados fue imperdible. La unidad del bloque radical provocó una foto impensable. El cobista Daniel Katz, a centímetros de Ricardo Alfonsín, con el que siempre se enfrentó a muerte en la UCR de la provincia de Buenos Aires. Al lado de ellos, el storanista Rubén Lanceta, enfrentado a Alfonsín en la última interna radical y peleado con Katz desde que dejó el storanismo. Más allá, Ricardo Gil Lavedra charlaba con los chacareros y ruralistas que ganaron bancas en las listas de la UCR y cerca de ellos los otros cobistas, casi todos echados de la UCR por su paso por el kirchnerismo. Nunca hubieran pensado que iban a terminar todos juntos.

Camino al PJ disidente

El senador porteño Samuel Cabanchik se aleja cada día más del Acuerdo Cívico y Social y se acerca a pasos agigantados a sellar una alianza con el PJ disidente. El último cortocircuito se produjo la semana pasada, cuando la UCR apoyó al socialista Rubén Giustiniani para la comisión bicameral creada por la ley de medios en detrimento de Cabanchik, que fue propuesto por los peronistas, en una clara política de seducción del legislador que se escindió del bloque de la Coalición Cívica que integraba con María Eugenia Estenssoro.

Comentá la nota