De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha

De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha

Se quiebra una orden de Scioli

La semana pasada, la máxima orden del gobernador Daniel Scioli que reza "mis funcionarios no hablan en off the record" fue violada hasta el hartazgo. Mientras él estaba de viaje en Italia, pensando en su nuevo gabinete, sus funcionarios, legisladores y un grupo de intendentes hablaban con cuanta persona podían sobre los posibles cambios de gabinete. Tanto que cada cargo en duda llegó a tener hasta tres eventuales reemplazantes. "Cuando vuelva Scioli, todo esto se acaba", sólo atinaban a decir cerca suyo, a medida que las versiones seguían circulando en todos los despachos. La ansiedad paralizó a la administración pública bonaerense.

CUESTION DE NOMBRES . "Nosotros cuestionamos las políticas, más allá de los nombres o preferimos no personalizar las críticas, cuando lo que importa es la sinceridad del llamado al diálogo", fueron algunas de las respuestas que el miércoles repitieron a coro los referentes de Nuevo Encuentro, el partido liderado por Martín Sabbatella, al ser consultados por la ratificación en el Indec de los hombres del secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Horas más tarde, Sabbatella difundió un comunicado en el que criticó duramente a Elisa Carrió por no participar del diálogo. "Parece que Carrió quiere que las cosas no salgan", afirmó el intendente de Morón, y calificó la actitud de la líder de la Coalición Cívica de "cómoda e irresponsable". Para ella, sí, hubo nombre y apellido.

LA CENA ESTA SERVIDA . Curiosidades de la diplomacia: sólo dos funcionarios de alto rango del gobierno nacional se apersonaron a mediados de la semana última en la celebración de la embajada francesa por la toma de la Bastilla. Fueron el jefe de Gabinete de la Cancillería, Alberto D?Alotto, y el subsecretario de Política Latinoamericana, Agustín Colombo Sierra. La gran masa de empresarios y dirigentes políticos de la oposición que participaron del cónclave estaban desconcertados por la magra concurrencia oficial. Muchos ejecutivos tenían la expectativa de conversar con la primera línea del Gobierno del nuevo escenario abierto tras las elecciones acerca de los lineamientos de la convocatoria al diálogo. Claro: lo que nadie sabía era que en medio de la ceremonia comenzarían a sonar los celulares de los hombres de negocios para que fueran a compartir una cena con la presidenta Cristina Kirchner a la Casa Rosada.

Comentá la nota