Se habilitó el puente "Gabino Tapia"

Autoridades y vecinos abren el paso por el puente.
Con una ceremonia simple, sin estridencias por propia decisión de la autoridades del ejecutivo y con un buen número funcionarios, concejales, dirigentes y vecinos de la zona, se habilitó nuevamente el Puente "Gabino Tapia" que permaneciera clausurado desde fines de 2008 para su reconstrucción. La Intendente Estela Lennon, instalada en medio del nuevo paso, se limitó a decir que un puente es algo así como un lazo de unión y recordó aquel paso angosto que sorteaban dificultosamente con un sulky y que se reconstruyó con algunas necesarias aunque escasas modificaciones.

En un momento pidió disculpas a la memoria de Gabino Tapia, gestor del puente durante el siglo pasado para comunicar el casco con las orillas y el parque Criollo y el Museo que se creara por esos días. Además, aseguró que la obra actual se hizo con lo mejor del espíritu para que sirva con seguridad especialmente a ciclistas y niños y que sea un símbolo de la tan ansiada unidad.

Después, Cecilia Smyth, directora del Museo Gauchesco y Parque Criollo, destacó que Tapia tenía parentesco con los Castex, que fue criador de caballos de raza criolla, senador, diputado provincial y caudillo radical, que murió en 1960 y que en 1963 se impuso su nombre al puente.

La secretaria de Obras Públicas, Silvia Terza, dio algunos fundamentos técnicos de la gran obra y confirmó que se basaron en antiguas fotografía de 1915 para respetar al máximo posible la estética del puente. Salvo el cambio de materiales- vigas, hiero y hormigón donde hubo madera y tierra y algunos cambios en los materiales de las barandas barandas y el obligatorio guardrail- el puente es un símbolo recuperado con los mejores materiales y el mayor respeto posible.

Luego del corte de cintas realizado por la Intendente y vecinos encabezados por Juan Magdalena, Lennon concluyó diciendo que no habría empanadas ni vino en el festejo para que no se tergiversara el acto y se lo considerara un acto de la campaña electoral.

Aplausos y el paso de los primeros automóviles sellaron el sencillo acto de inauguración de un obra esperada ansiosamente y que cubre ampliamente las necesidades de paso entre el centro de la ciudad y los barrios de detrás del río Areco.

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