"Había que sentar jurisprudencia"

El abogado Marcos Rougés afirmó que, sólo por tratarse de una causa judicial en la que actúa por derecho propio, pudo litigar contra los sucesivos diferimientos del pago de obligaciones dispuesto por el Estado escundándose en su emergencia económica y financiera.
"Cuando uno representa intereses de terceros le resulta duro embarcarlos en planteos que sabe que demorarán bastante y que son de incierto resultado. Esto hace que los abogados, aun con conciencia de que ciertas normas que retacean los créditos contra el Estado invocando la emergencia son inconstitucionales, aconsejamos a los clientes que arreglen", afirmó.

El letrado insistió: "en cambio, al tratarse de un crédito propio, que lleva ya más de 20 años (se trata de diferencias devengadas entre 1986 y 1990), pude darme el lujo de aceptar una nueva dilación en el pago con tal de sentar jurisprudencia no sólo en beneficio propio, sino básicamente para restablecer el imperio de la Constitución. Es lo que (el jurista) Rudolf von Ihering llamaba la obligación moral de luchar por el derecho".

Rougés impulsó la causa a raíz de la cual la Corte Suprema acaba de confirmar la inconstitucionalidad del mecanismo que, amparado en la emergencia, sujeta créditos de particulares contra el Estado a una nueva o doble consolidación.

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