Por haber agredido a hermanos Rossi

La escalada de violencia ruralista contra el jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, ya comienza a tener su castigo judicial.
El juez Correccional de Santa Fe, Ricardo Favaretto, procesó por "agresión y daño" a siete productores agropecuarios que participaron en un ataque al legislador y a su hermano, Alejandro Rossi, a principios de febrero, en la ciudad de Laguna Pavia, donde un grupo de 30 personas los esperó dos horas y media en las puertas de la Municipalidad, rechazó dos veces la invitación para dialogar con ellos y cuando salieron a la calle los atacó a huevazos, piñas y patadas. Después de este episodio, Rossi sufrió otros dos ataques más, uno en Reconquista y otro en Venado Tuerto, a fines de mayo, aunque la serie violenta había comenzado en Rosario un año antes.

Las actuaciones estuvieron a cargo de la Policía de Laguna Paiva y acumularon las imágenes de TV que muestran como uno de los atacantes rompe de un puñetazo el parabrisas del automóvil oficial de la Cámara de Diputados de la Nación que trasladaba a Rossi. Fuentes consultadas por Rosario/12, dijeron que la causa fue abierta por "agresión y daños" y que los imputados eran siete productores de Laguna Paiva, Llambí Campbell y Emilia que, en la indagatoria, se abstuvieron de declarar.

En realidad, Rossi ya sufrió cuatro ataques de los ruralistas en un año. El primero fue en Rosario, el 12 de mayo de 2008, cuando un grupo liderado por el presidente y el vice de la Sociedad Rural de Rosario, Jorge Ugolini y Miguel Calvo, se movilizó en una caravana de vehículos hasta la casa del legislador, en Fisherton, para provocarlo con insultos y pedirle la renuncia como diputado nacional. Los otros tres ocurrieron este año, en el interior de la provincia y de manera escalonada: el 2 de febrero, en Laguna Paiva, donde también fue víctima su hermano Alejandro, que llevó la peor parte porque le pegaron un puñetazo en la espalda, a traición; el 22 de mayo, en Reconquista y el 30 de mayo, en Venado Tuerto. Los últimos tres ataques repitieron el mismo modus operandi: huevazos, insultos, piñas y patadas, y en dos de ellos, los atacantes rompieron a golpes el parabrisas del auto de Rossi.

Desde un primer momento, Rossi dijo que el ataque de Laguna Paiva no había sido espontáneo, sino organizado desde el día anterior porque la noticia de la visita era pública. "Se se agruparon específicamente para agredir de la manera que lo hicieron. Que la intolerancia derive en una agresión física es una línea que la sociedad no tendría que permitir que sobrepase", dijo el jefe del bloque kircherista. Y su hermano Alejandro asoció el episodio con los métodos nazis y advirtió: "Sepan todos los dirigentes rurales de la provincia de Santa Fe y todos aquellos que creen que pueden hacer lo que quieran, que vamos a ejercer legítimamente el derecho a defendernos que tenemos".

En Laguna Paiva, Rossi se alarmó por la violencia del ataque. "Ellos estaban decididos a agredirme. La sorpresa quizá fue el nivel de violencia", recordó.

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