La Habana pone límites a Washington

En su discurso ante la Asamblea Nacional, el presidente cubano denunció que el gobierno de Barack Obama todavía "no renuncia a destruir la Revolución" y advirtió que las reformas a la economía socialista continuarán sin "apresuramiento".
El presidente cubano, Raúl Castro, aseguró ayer que las reformas en la economía socialista del país continuarán, pero sin "apresuramiento", al tiempo que acusó al gobierno de Barack Obama en Washington de incrementar su apoyo a la "subversión abierta y encubierta contra Cuba". En un discurso ante el Parlamento en La Habana, Castro reiteró la "sincera voluntad de Cuba de solucionar definitivamente el diferendo con Estados Unidos, a partir de un diálogo respetuoso, entre iguales", pero consideró que el gobierno de Obama mantiene "intactos" los instrumentos de agresión a la isla y "no renuncia a destruir la Revolución y generar un cambio" en el país.

Según Castro, el presupuesto federal norteamericano "incluye una partida pública de casi 55 millones de dólares para el apoyo de una supuesta democracia, la defensa de los derechos humanos y la agresión radial y televisiva contra Cuba". "Éstos no son los únicos fondos que se destinan a estos fines, son sólo los que se informan oficialmente", indicó el mandatario cubano.

En la sesión del pleno parlamentario en La Habana, el ministro de Economía de Cuba, Marino Murillo, afirmó que la economía cubana creció un moderado 1,4% en 2009 a pesar de la caída en algunas fuentes de ingresos principales como la exportación de níquel y el turismo, a causa de la crisis económica y financiera mundial. El gobierno había pronosticado inicialmente un crecimiento en el Producto Interno Bruto (PIB) del 6% aunque en vista de la crisis económica redujo las previsiones en dos ocasiones, hasta el 1,7%, tres décimas por encima del resultado obtenido. Para 2010 se prevé un crecimiento del PIB del 1,9% en un contexto que, según Murillo, seguirá marcado por la incertidumbre.

En su discurso, Raúl Castro se mostró consciente de las "expectativas y honestas preocupaciones" de los ciudadanos en torno a la "velocidad y profundidad" de los cambios destinados a reforzar la economía cubana. Sin embargo, consideró que "en la actualización del modelo económico cubano, cuestión en la que se avanza con un enfoque integral, no puede haber espacio a los riesgos de la improvisación y el apresuramiento".

Castro afirmó que su gobierno "privilegiará el fomento de aquellas actividades que aseguran ingresos y sustituyen importaciones, así como la producción de alimentos". El presidente cubano ha calificado en varias ocasiones el desarrollo de la industria alimentaria como un asunto de "seguridad nacional", porque la isla importa el 80% de los alimentos que consume y por ello tiene en este rubro una gran dependencia del exterior.

A este respecto, el gobierno cubano comenzó a finales de 2008 a repartir entre particulares tierras ociosas, para cosecharlas en usufructo. Según Castro, hasta la fecha "se han entregado alrededor de 920 mil hectáreas a más de 100 mil beneficiarios, lo que representa el 54% del total del área ociosa".

Castro habló de la necesidad de mejorar la distribución, para que los alimentos lleguen sin demoras a la población. Igualmente, anunció nuevas formas de financiación bancaria al productor, así como la creación de nuevos impuestos, aunque no entró en detalles. (DPA)

Una voz enemiga en el teléfono

En su discurso, Castro hizo la primera referencia pública al caso del contratista norteamericano detenido en Cuba hace dos semanas.El mandatario cubano acusó a Washington de haberlo enviado con el fin de repartir dispositivos de telecomunicaciones entre miembros de la oposición. Según el diario The New York Times, el ciudadano norteamericano fue detenido por distribuir teléfonos celulares y computadoras en Cuba tras haber ingresado en la isla con un pasaporte de turista. "Se dedicaba al abastecimiento ilegal con sofisticados medios de comunicación vía satélite a agrupaciones de la ‘sociedad civil’ que aspiran a conformar en contra de nuestro pueblo", dijo Castro, y agregó que eso probaba que "el enemigo está tan activo como siempre".

Comentá la nota