Gutiérrez muestra dudas ante claros indicios de corrupción en su gobierno

Como si las sociedades no aprendieran de sus fracasos y los moviemientos vecinales fueran en vano, ahora es Gutiérrez el que sorprende a la ciudad respondiendo con dudas y silencios ante indicios concretos de corrupción sistemática en su gobierno. Se trata de actitudes políticas totalmente ajenas a lo prometido y sostenido hasta aquí.

- Durante esta semana, el ex Intendente Gerones, explica en Juicio oral el aumento de su patrimonio mientras cumplía funciones en Quilmes. Su sucesor Villordo, dilapidó su oportunidad política gobernando de tal modo que, al reproche social y recuerdo de pesadilla, se le agregan más de 20 causas en distintas instancias penales, esculpidas a pulso.

Ahora es Gutiérrez el que gobierna la ciudad. Lo hace tras una serie de promesas electorales que apuntaban a dar vuelta una página en la historia de desatinos y despilfarro que vino azotando al Erario quilmeño.

Las denuncias conocidas desde la Dirección de Tránsito representan el primer exámen de cierta envergadura para la actual administración, próxima a cumplir dos años de mandato.

Inexplicablemente, el Intendente de la ciudad se muestra dudoso; indeciso; como escondido.

En silencio, sólo atinó a sacarse fotos, en gestos de lealtad hacia sus colaboradores. Lo cierto es que tanto el Secretario de Gobierno Raúl Oviedo, como el Director de Tránsito Pedro Guevara lo acercan cada día más a poses ligadas a escenas de corrupción que los quilmeños ya hemos visto en abundancia obsena.

Repasemos:

Situación nº 1: Hace más de un mes atrás, la contadora Municipal informó al Intendente, en sobre cerrado, sobre la existencia de recibos redactados en la Dirección de Tránsito de forma irregular.

La información conocida hasta aquí señala la existencia de un recibo, que lleva la firma de Vanina Lopez, por un importe mucho menor al que figura en la copia original.

La sospecha apunta a que, ante la ausencia de controles y auditorías mínimas, se habría cobrado un importe al infractor en concepto de acarreo y estadía de un auto en el playon municipal, y con el otro de habría liquidado el dinero a la Caja municipal. La diferencia se perdió .

Situación nº2: Sin que el gobierno informara los alcances de la situación, a los pocos días se supo que la empleada citada resultó despedida. Como se trataba de un personal contratado el trámite fue expeditivo. Todo indica que no se agotó la instancia interna para deslindar las responsabilidades, ni ofrecer una defensa a la persona cuya firma aparece en el recibo en cuestión. Pasados los días, en Tribunales se aseguró que la contadora Arata, había presentado la denuncia penal ante el Fiscal Nievas Woodgate; hecho que nunca fue desmentido, ni confirmado oficialmente.

Situación nº3: Ya en la calle, Vanina López, contó su historia.

En unos pocos minutos, luego de referirse a un cuadro crónico de salud emparentado con un stress laboral, apuntó a la posible comisión en forma habitual de cuatro o cinco delitos penales, como por ejemplo usurpación de autoridad, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, peculado, malversación de caudales públicos, enriquecimiento ilícito y hasta podría rozar la gravísima figura de la asociación ilícita. (Ver nota aparte)

Situación nº4: Pasada ya una semana de los nuevos hechos, el Intendente Gutiérrez como si estuviera envuelto en un mar de dudas, sólo ha logrado mostrar gestos de apoyo tanto para con su Secretario de Gobierno, para como su Director de Tránsito. En las últimas horas, desde el ARI se elevaron pedidos de informes preliminares sobre la cuestión, al tiempo que se hicieron públicas pruebas que apuntan a confirmar los dichos de la empleada López.

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