Gutiérrez: "El caso Pomar nos va a acompañar por el resto de nuestras vidas"

El intendente analizó la tragedia de la familia pergaminense que conmocionó al país por los 24 días de angustiosa búsqueda. También se mostró satisfecho por la labor de Asuntos Internos de la Policía que certificó que existió un llamado dando cuenta de la existencia de un auto en el lugar donde fue hallado, tal como él lo hizo público días pasados. Criticó duramente a la Policía y también a la Justicia por la ineficiencia en la investigación.

DE LA REDACCION. El dato que reveló el intendente Héctor Gutiérrez el jueves a la mañana, sobre la certeza de que varios días antes del hallazgo –y apenas ocurrido el accidente- había existido un llamado a emergencias policiales dando cuenta de la ubicación del auto de la familia Pomar, finalmente fue certificado oficialmente por las autoridades de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad.

Gutiérrez había quedado en el ojo de la tormenta tras su sorprendente declaración, pero horas después quedó claro que el dato que había proporcionado era absolutamente válido.

Pero en medio de todo quedó una duda: ¿hubiera salido a la luz la existencia de ese llamado si Gutiérrez no hubiese denunciado ese dato, cuya fuente mantiene en reserva?

El intendente habló ayer con LA OPINION y afirmó que nunca tuvo dudas sobre la veracidad de la versión que hizo pública el jueves a la mañana. Pero al mismo tiempo admitió una confusión suya sobre el día en que se hizo la llamada al 911. "No fue una confusión en el dato sino mía", reconoció Gutiérrez, que seguidamente añadió que "lo que importaba era el fondo de la cuestión".

Lo concreto es que la información dada a conocer por el intendente era verídica y luego quedó flotando la sensación de que si no lo ventilaba públicamente, probablemente ese dato elemental para la investigación no iba a aparecer en la causa. Con respecto a esto Gutiérrez coincidió en que si no lo hubiese difundido no se hubiera conocido. Por otra parte destacó el trabajo fidedigno de Asuntos Internos de la Policía, porque sostiene que aun después de su denuncia "pudo haber sido ocultado si la propia corporación policial se protegía a si misma. Sin embargo (Asuntos Internos) fue en búsqueda de la verdad y la confirmó tal cual era", reconoció Gutiérrez.

El intendente también destacó que después de las declaraciones ninguna autoridad de la Provincia ni de la investigación ha comunicado con él, lo que le hace pensar que "molestó" lo que dijo. "Me pareció que era lo correcto, que si tenía una información de ese tipo tenía que darla. Era un dato que ya no servía para la investigación porque el caso había sido resuelto a partir del hallazgo, por eso lo hice público ya que era importante que la sociedad supiera de la impericia con que el cuerpo policial había actuado", dijo el intendente sobre su accionar.

- Yendo al caso en sí, ¿por qué cree que hubo tantas cosas mal hechas?

- Creo que la teoría del accidente la descartan a las 48 ó 72 horas, una vez que lanzan todos los oficios y ninguno confirma la presencia de un accidente en cualquiera de los tramos. Después viene la usina de rumores que surgieron de parte del periodismo, la Policía y la Justicia. Las usinas de versiones funcionaron en todos lados y el corolario de esto es que el propio Paul Starc (subsecretario de Investigaciones de la Provincia) dice la semana anterior que no descartaban la hipótesis de un viaje al exterior y que podrían aparecer con vida en los días subsiguientes. En medio de ello se dijo también todo lo que la fantasía y la imaginación dieran lugar.

O sea que creo que el responsable último de esta cadena es el subsecretario de Investigaciones (Starc), además por la torpeza de sus dichos. Mal podría estocarse al ministro o a otro funcionario.

- ¿Y los funcionarios judiciales?

- También hubo una suerte de "modorra" en la Justicia, que descansa en la Policía de seguridad y está visto que no hay que descansar tanto porque las órdenes para efectuar los rastrillajes a pie se hicieron y se cursó el oficio al comisario de Salto (Juan Carlos Ruiz) y si se hubieran realizado correctamente habrían aparecido (los Pomar) porque no hay más de tres montes en ese trayecto, que no tienen más de una hectárea cada uno.

Con esto quedó demostrado que no alcanza con delegar en la Policía sino que hay que involucrarse más ante hechos de esta magnitud y ni qué decir en los delitos corrientes. Si en un hecho de esta magnitud, con repercusión nacional e internacional, existió este nivel de negligencia e impericia, ni hablemos de los delitos comunes. Esto nos pone en una situación de desconfianza profunda.

- ¿Usted había pedido al ministro Stornelli el relevo del jefe de la DDI?

- Todos sabemos que en Pergamino hubo denunciados ocho hechos de boqueteros, en algunos casos con cuantiosos botines, sobre todo el de la concesionaria de autos. Habían transcurridos varios meses desde el primer hecho a la firma Montanari, y el 10 de septiembre le pedí al ministro Stornelli la separación del cargo del comisario Julio Golpe que en ese momento tenía la titularidad de la DDI. El ministro delante de mí confirmó la existencia de esos hechos y me despidió diciendo que iba a proceder a relevar al comisario. No lo hizo y volví a hablar hace 10 días con el subsecretario Stagnaro haciéndole saber que no había habido por parte del ministro el cumplimiento de su compromiso.

Una semana antes me llamó Paul Starc para decirme que no era el momento oportuno, que había habido una demora y que no creía que en el medio de esta situación (el caso Pomar) fuera oportuno relevar al comisario. Después de que se resolviera este tema iban a cumplir con lo señalado y pasó lo que pasó: Julio Golpe terminó siendo el responsable de la investigación de la desaparición de la familia.

Lo cierto es que no había podido desentrañar, al cabo de varios meses, los casos de boqueteros, y yo no le hubiera asignado la responsabilidad de un caso de esta magnitud como el de la familia Pomar.

- ¿Estuvo con los familiares de las víctimas?

- Durante la búsqueda he estado presente una sola vez con la familia, ante los medios de comunicación, no obstante ello me comuniqué telefónicamente con los familiares y en lo institucional estuvimos a través de la directora de Relaciones con la Comunidad y Asistencia a la Víctima, Valeria Schultz.

- En su carácter de máxima autoridad de la ciudad, ¿cómo vivió esta situación inédita de una familia local?

- Como intendente de la ciudad aspiraba a que resolviera todo este tema de la mejor manera posible, nunca se me ocurrió que esto iba tener este desenlace. A nadie se le puede ocurrir semejante negligencia en el manejo de un caso.

El escarnio al que fueron sometidos la familia y el grupo de amistades me parece que no es justo, creo que ha sido un calvario en lo directo para la familia y luego para Pergamino.

Ahora tratamos de reconfortarnos en la idea de que Dios así lo ha querido y nosotros no podemos torcer estos destinos. Por supuesto que va a quedar un profundo dolor en la familia y también en la sociedad porque el caso nos va a acompañar por el resto de nuestras vidas, no nos vamos a olvidar nunca del caso Pomar.

Ojalá esto sirva para que no vuelva a ocurrir. Que saquemos nuestras propias conclusiones y aprendamos de esto.

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