Gustavo Alvarez a favor de la Ley de Medios

El edil manifestó su postura por medio de un comunicado de prensa. El Proyecto de Ley obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y próximamente se debatirá en el Senado.
Sancionada en la época de la dictadura, la vieja Ley de Radiodifusión (22285/80) ha permitido en las últimas décadas la concentración casi monopólica al propugnar la "libertad de empresa" por sobre la "libertad de expresión". Así es que hoy, grupos como "Clarín" utilizan toda la fuerza de sus multimedios para establecer relaciones de fuerza, para la defensa de intereses sectoriales, y para definir alianzas y estrategias de poder. De esta manera, los medios -que a su vez responden a grupos concentrados de capital- se han transformado en el más eficaz dispositivo para defender y apuntalar la hegemonía dominante de los sectores más poderosos de la argentina.

Ante esta situación resulta absolutamente imprescindible que se sancione una ley que impida la concentración impúdica de medios de comunicación, que le devuelva al estado un rol activo en el establecimiento de políticas comunicacionales, y que amplíe el número de voces en un proceso de democratización que garantice la posibilidad de que organizaciones sociales y populares (cooperativas, instituciones educativas, organismos de derechos humanos, etc.) puedan tener acceso a los medios públicos e incluso gestionar medios propios.

Los multimedios concentrados afirman -al defender sus intereses con uñas y dientes- que la nueva ley, por ejemplo, no beneficia a la gente. Tomemos por caso el monopolio de la televisión por cable (propiedad mayoritaria del grupo Clarín). La nueva ley define a la televisión por cable como un servicio público, lo que obligaría a las empresas prestatarias a la creación de una tarifa social, aunque esta incluya sólo un puñado de canales en lugar de las decenas de "señales basura" que las empresas nos obligan a comprar compulsivamente y a pagar una fortuna por ellas.

También se habla de que no es un buen momento. Pareciera que en las últimas décadas nunca hubo "un buen momento" para hablar de la distribución de la palabra, como tampoco lo hubo para hablar a fondo de la distribución de la riqueza. Los medios insisten además con que el actual Parlamento es ilegítimo para tratar este proyecto de ley, y que habría que esperar a los diputados que asumen el 10 de diciembre. Este argumento -casi golpista por lo peligroso conceptualmente- descalifica al actual Congreso atentando contra uno de los tres poderes del Estado. En realidad no quieren verse en la encrucijada de que los nuevos congresales deroguen una ley recientemente sancionada, ya que eso consagraría la "inseguridad jurídica" que tanto asusta a los neo-liberales por el hecho de "espantar capitales de inversión". Y es también dable el preguntarse: ¿cómo reaccionarían los medios si al actual Congreso se le diera por discutir la desaparición definitiva de la retenciones al agro? ¿Hablarían igualmente de "inoportunidad"?

El Partido Intransigente manifiesta su apoyo al proyecto de la nueva Ley de Medios Audiovisuales que se discute en el Congreso de la Nación dado que es innegable que el debate por la nueva ley de Medios Audiovisuales trasunta una verdadera disputa de poder. Tal como afirma Sergio Fernández Novoa (vicepresidente de la agencia TELAM): "La palabra se encuentra hoy mutilada por el pensamiento único de los dueños del poder y el dinero. Si edificamos la democracia informativa y comunicacional, podremos construir las condiciones que posibiliten una verdadera democracia económica, política, social y cultural".

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