Los guiños de Frei

Mientras los adherentes que el pasado 13 de diciembre votaron en las presidenciales chilenas por Marco Enríquez-Ominami (ME-O) coquetean con el candidato de la Concertación, Eduardo Frei, o con el aspirante de derecha, Sebastián Piñera, donde incluso algunos ya han declarado su amor por uno u otro bando de cara al ballo-ttage del 17 de enero, los guiños para ganar sufragios no paran.
Sin embargo, el proyecto económico lanzado esta semana por Frei alteró el teatro de operaciones político chileno. No sólo por la señal robusta de cara a continuar con el legado de Michelle Bachelet, sino por el acercamiento concreto a las propuestas progresistas planteadas por ME-O en campaña.

Replicando justamente el modelo que crea comisiones altamente técnicas y que tantos réditos le ha dado a la actual presidenta de Chile, Eduardo Frei se comprometió a designar un consejo de expertos independiente que en noventa días deberá presentar un proyecto de reforma tributaria. La idea es que la eventual iniciativa sea debatida por el Congreso a partir del segundo semestre de 2010, asegurando la ampliación de la seguridad social impulsada por Bachelet.

El osado planteamiento fue bienvenido en el mundo progresista, pues se aleja del populismo de muchas de las iniciativas presentadas por Piñera. Un punto destacado transversalmente fue que no deja dudas sobre el financiamiento para la educación superior, la protección de los recursos naturales, aumenta el empleo o la capacitación y, fundamentalmente, que pretende modificar la carga impositiva chilena (hoy en 19 por ciento) a través de un equipo de excelencia que evacue un proyecto de ley.

La idea, descartada hasta esta semana por los asesores económicos de Frei, recoge una que, con matices, fue planteada por ME-O y Jorge Arrate, el otro candidato que quedó fuera de la carrera por La Moneda (ambos sacaron 20 por ciento y 6 por ciento, respectivamente, en primera vuelta). En ese escenario. ME-O, que sigue recorriendo el país agradeciendo el apoyo ciudadano, consideró la decisión de Frei como un "tremendo progreso que en esta segunda vuelta mis ideas, nuestras ideas, estén ganando", aunque aclaró que la apertura obedece a "una inspiración electoral o inspiración ética", dejando otra vez en una nebulosa su apoyo a uno de los dos en carrera, pues "nada va a cambiar en Chile del 2010 al 2014", sostuvo a una cadena televisiva nacional.

"Ninguno de los dos se hace cargo de su pasado", insistió, al tiempo que volvió a bombardear a los presidentes de los cuatro partidos que dan vida a la Concertación. "Sus dirigentes partidarios, que son los que van a controlar, son hombres del pasado." Acto seguido, advirtió que su intención es aglutinar a "todos los que me acompañaron y a quienes no para crear un partido político, un gran movimiento nuevo, una nueva forma de hacer política".

En ese plano, el primer presidente de Chile tras el regreso de la democracia, el DC Patricio Aylwin (1990-1994), tras participar junto a la directiva de su partido en una reunión para abordar el ballottage, entró de lleno en la polémica sobre la renuncia de los timoneles oficialistas, luego de que ME-O señalara como fundamental su dimisión para airear la política.

Desde el palco que le da ser uno de los iconos de la Concertación sostuvo que "todo lo que sea levantar el espíritu, demostrar generosidad, dar ejemplos, es positivo. Ahora, no me parece que sean hechos indispensables si la gente, más allá de hacer esos gestos, está comprometida y está cumpliendo", dijo.

Para el ex mandatario, las renuncias de Camilo Escalona (PS), José Antonio Gómez (PR), Juan Carlos Latorre (DC) y Pepe Auth (PPD) son debatibles, pues "veo las renuncias como una acción destinada a conquistar a la gente, pero hay que valorar en qué medida esas renuncias son necesarias para eso y en qué medida ese resultado se puede obtener sin ellas".

Hasta ahora, ningún presidente de partido ha dicho que dará un paso al costado, salvo Auth, quien manifestó que algunos personeros de la Concertación prefieren perder la elección a realizar una autocrítica.

La encargada de la campaña de Frei, Carolina Tohá también hizo declaraciones. "El comando tiene la obligación de enfocar hacia dónde se dirige la campaña y no-sotros no nos vamos a perder", respondió al líder del Partido por la Democracia.

Respecto de la idea de Marco Enríquez-Ominami de crear un nuevo partido, la ex ministra dijo que "la campaña de Eduardo Frei no se va a dedicar a comentar los movimientos políticos, operaciones ni disputas al interior de los sectores de los ex candidatos".

Ahora, con la tregua que da Navidad, el comando de Eduardo Frei espera que los ánimos se relajen, para seguir ganando los tan esquivos adeptos, donde no se descartan nuevos anuncios programáticos.

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