Guiño de Fidel a Obama: "Podemos conversar donde lo desee"

Fidel Castro ha lanzado el guante al presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, para que se siente a dialogar con Cuba pero sin "zanahoria" ni "garrote", en el primer ofrecimiento de ese tipo que hace La Habana tras las elecciones estadounidenses del 4 de noviembre.
"Con Obama se puede conversar donde lo desee, ya que no somos predicadores de la violencia y de la guerra. Debe recordársele que la teoría de la zanahoria y el garrote no tendrá vigencia en nuestro país", indica el ex presidente cubano en un artículo difundido el jueves en el sitio www.cubadebate.cu.

Fidel Castro, que convalece de una grave enfermedad desde julio de 2006 y abandonó la Presidencia en febrero pasado, afirma que "alguien tenía que dar una respuesta serena y sosegada, que debe navegar hoy contra la poderosa marea de las ilusiones que en la opinión pública internacional despertó Obama".

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, declaró hoy que están por ver los "hechos prácticos" de Obama antes de decir que las relaciones entre la isla y Estados Unidos han entrado en una nueva etapa.

"No se puede asegurar todavía, están por ver los hechos prácticos" de la administración que encabezará la administración de Obama a partir del 20 de enero, indicó Pérez Roque a los periodistas al ser consultado sobre las palabras de Castro durante su participación en la inauguración de la Embajada de Pakistán en La Habana.

"Nosotros no agredimos a Estados Unidos, no somos nosotros los que lo bloqueamos, es en Estados Unidos donde deben tomarse las decisiones que rectifiquen la actual situación", añadió.

El canciller reiteró que Cuba espera y está dispuesta a que un día se normalicen las relaciones, pero evitó pronunciarse sobre un eventual diálogo sobre el que, aseguró, La Habana ha dicho ya todo lo que tenía que decir.

En su artículo de ayer, Fidel Castro recuerda que el presidente electo de EE.UU. expresó en mayo ante la Fundación Nacional Cubano-Americana que "es hora de que el dinero estadounidense haga que el pueblo cubano sea menos dependiente del régimen de Castro" y que iba "a mantener el embargo."

En el texto, titulado "Navegar contra la marea", también recoge frases de Obama como: "nuestro poderío económico tiene que ser capaz de sostener nuestra fuerza militar, nuestra influencia diplomática y nuestro liderazgo global" o "los valores de Estados Unidos son lo más grande que este país puede exportar al mundo".

"El imperio debe saber que nuestra Patria puede ser convertida en polvo, pero los derechos soberanos del pueblo cubano no son negociables", señala Castro, que todavía es primer secretario del Partido Comunista de Cuba.

Desde que en julio de 2006 asumió provisionalmente la jefatura del Estado, el general Raúl Castro, hermano de Fidel presidente del país desde febrero pasado, ha instado en tres oportunidades a la próxima administración de Estados Unidos a resolver las diferencias bilaterales en la mesa de negociación y en plano de igualdad.

En una entrevista que Raúl Castro concedió en octubre al actor y director de cine estadounidense Sean Penn, el presidente cubano dijo que estaría dispuesto a reunirse con el próximo mandatario estadounidense en un "territorio neutral", como la base norteamericana que hay en la Bahía de Guantánamo.

El líder cubano sostiene en su artículo que, durante la campaña estadounidense que culminó con la victoria de Obama el pasado 4 de noviembre, no dejó "de ser amable con el candidato de piel negra", porque veía en él "mucha más capacidad y dominio del arte de la política que en los candidatos adversarios".

"No sólo en el partido opuesto sino también en el seno del suyo", añade.

"No diré ahora que Obama es menos inteligente; por el contrario, está demostrando las facultades que me permitieron ver y comparar su capacidad con las del mediocre adversario John McCain", afirma en el artículo.

Sin embargo, el ex presidente considera que "sin crisis económica, sin televisión y sin Internet, Obama no ganaba las elecciones venciendo al omnipotente racismo".

"Tampoco, sin los estudios que realizó primero en la Universidad de Columbia, donde se graduó en Ciencias Políticas, y luego en la de Harvard, donde obtuvo el título de Derecho, lo que le permitió convertirse en hombre de la clase modestamente rica con sólo varios millones de dólares", agrega.

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