Guillermo Schneider: “los comodorenses no sabemos construir un poder político”

Considera que Comodoro Rivadavia está lejos de ser una urbe pujante, pese a reunir todas las condiciones, porque le falta peso político para defender que le compensen a través de un mayor número de obras y más presupuesto en salud, educación o deporte, todo lo que ha recaudado para las arcas del Estado en cien años de petróleo.
Además, critica que no exista un control sobre la llegada de nuevos habitantes. “Ha venido gente que nada tiene que hacer acá”, cuestiona.

Guillermo Schneider se define como un tenaz defensor de los intereses de Comodoro Rivadavia, tanto desde su posición de dirigente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción, como desde su experiencia de diputado provincial por el PACh (Partido de Acción Chubutense), en el período 1991-1995.

Asegura que con ese objetivo se lanzó en tal momento a la política y que como legislador encontró la oportunidad de hacer cosas importantes para ciudad. Sin embargo, reconoce que le preocupa el presente político de Comodoro Rivadavia en el contexto provincial.

Schneider considera que Comodoro Rivadavia siempre ha adolecido de poder en ese plano. “Si analizamos, nosotros no tenemos a nadie en el gobierno, estamos totalmente vacíos, muy poca gente es la que está realmente defendiéndonos, porque la ciudad necesita que la defiendan”, postula.

-¿Cómo ve la situación actual de Comodoro Rivadavia y del golfo San Jorge en materia productiva?

- Yo tengo la mirada de las empresas que son locales, que sus raíces son de acá. Existe un predominio que siempre se dio con las grandes operadoras y todos los resultados que se obtienen de las retenciones al petróleo, que son cercanas al 73%. Ahora está la baja del precio del petróleo, el precio interno que desean de 53 dólares y que hoy llega a 46 dólares. Toda esa situación repercute en el empresariado local en su conjunto. Hoy son más las empresas que están en una situación delicada, que las que están bien.

O sea que desde que se hablaba de los emiratos árabes de Comodoro Rivadavia y lo que se habla por televisión en el país de que el que menos gana acá son siete mil pesos, eso nos afectó porque ha venido gente que nada tiene que hacer acá. Y lamentablemente nosotros tenemos las puertas abiertas y no hemos hecho ningún tipo de control.

Y veo la ciudad muy descontrolada en todo aspecto, en el tránsito, en las rutas que no se hicieron, en las que se están haciendo y complican, todo lo que debiéramos haber hecho para una ciudad que tendría que ser pujante. Toda su vida, desde los gobiernos militares, ha sido una ciudad de mucha recaudación. Deberíamos estar viviendo una situación absolutamente distinta y lo que observo es que no se ha defendido el tema local.

Hace tiempo recuerdo, se hablaba de manera tenue, luego más fuerte, sobre el tema compre local. Tendríamos que haber hecho una cosa mucho más fuerte, cuando hoy vemos a una empresa que está de brazos caídos y que tuvo cuestionamientos y que ha sido permeabilizada por la situación económica, el no pago de sueldos, que la han superado los sistemas por el ataque sindical. Debiéramos estar organizados en Comodoro para defender todo esto.

- ¿Quién es responsable de la migración interna?, ¿hace falta control interno?

- Bueno, lógicamente, cuando me refería al desorden vehicular, a las rutas que debiéramos tener completamente terminadas, que debíamos tener un acceso sur, un viaducto, tendríamos que tener una ciudad más abierta. Cada vez la tenemos más cerrada, y mucho tiene que ver el poder político que no se ha ocupado de la ciudad como se tiene que ocupar y no estrictamente desde la intendencia, sino desde los gobiernos provinciales que tanto le han sacado a nuestra ciudad y que la ciudad generosamente ha brindado. Son cien años dando petróleo a la nación, y una ciudad que ha dado tanto no tiene el retorno que debiera tener.

No se ha planificado y parte de la culpa la tenemos nosotros, los mismos comodorenses que no sabemos construir un poder político. No hemos tenido la posibilidad de generar nuestros propios líderes. Hemos estado siempre a merced de nuestras propias actividades, no nos hemos dado tiempo para los demás. Por eso hay muchas empresas que son originarias de Comodoro, que sus dueños son de acá, pero están en situaciones muy críticas. Por eso todos juntos debemos tener un empuje y que codo a codo la salvemos, que no la dejemos estar y que se la lleve la marea.

- En su momento, como diputado provincial o como presidente de la Cámara de Comercio, ¿no pudo hacer nada para revertir esta situación?

- Cuando nosotros nos poníamos y hacíamos cosas en serio, realmente liderábamos. No es que los comodorenses no podamos hacerlo. Lo podemos hacer, las formas en las que se han dado en la defensa en las acciones que hay que tomar para Comodoro, siempre hay que poner una voz fuerte y nosotros la tenemos. Si analizáramos el contexto, nosotros no tenemos a nadie en el gobierno, estamos totalmente vacíos, muy poca gente es la que está realmente defendiéndonos, porque la ciudad necesita que la defiendan. No sé por qué hemos generado ese hábito, que quizás lo merecemos de la envidia, porque quizás siempre hemos sido los ricos de la provincia y es una gran mentira. Por eso es muy posible que desde otros ámbitos de la provincia nos digan ahí están los ricos, los que nunca tienen problemas.

- En la anterior gestión, la provincia tuvo ocho diputados oriundos de Comodoro Rivadavia. En la actual son seis de la zona sur. ¿Tampoco ve que generen nada?

- Yo fui diputado, acá Comodoro no camina solo, hay que apoyarlo y defenderlo, y un diputado puede hacer mucho por Comodoro, pero hay que ponerle el pecho no hay que dejarse estar porque si no siempre a nosotros nos pasan por arriba.

- En este esquema ¿cómo se hace para revertir la situación de la ciudad?, ¿qué haría hoy usted para revertir ese panorama?

- Conformar poder, cada uno de nosotros dejar un espacio de tiempo para conformar poder. Cuando estuve al frente de la Cámara de Comercio y es uno de los elementos de poder donde tenemos que estar nosotros concentrados, recuerdo que en su época pudimos convocar a todos los sectores, y que existían aportes y había personalidades importantísimas en la ciudad que no pueden estar ausentes. Hay que buscarlos y recuperarlos, hay gente acá que es imposible de suplantar, que tienen que estar al frente, que hay que buscarla, convocarlas. Hay que hacer que ellos pongan de sí sus conocimientos, su experiencia que es mucha, y con la experiencia privada que tenemos en Comodoro, nosotros podemos liderar, pero tenemos que convocar. No hay que dejar que las cosas fluyan, que las cosas nos pasen por el costado y que nadie reaccione. Y hay gente que lo puede hacer, pero se tiene que comprometer con la ciudad.

-¿Imaginó a Aubía, Simoncini o al actual intendente Buzzi liderando este tipo de cuestiones con las organizaciones intermedias?

- Tenía mucha fe en Buzzi, que había mostrado un perfil muy importante. Pero sin haber conversado con él, creo que ha tenido una desilusión sobre algo que le habrían prometido desde el Gobierno provincial y que ahora no lo tiene. Por ahí pasaría la cosa en su faz, porque lo noto como desinflado. Con el ánimo que tenía antes, con el empuje, realmente había generado una confianza, con un elemento que él tiene como es la juventud y su experiencia en los gobiernos que ha tenido, que es difícil que hoy alguien desde Comodoro se lance a la cuestión política. Porque en su momento no había dudas y esto es también una crítica, que es mucho más rentable la faz privada que ir a la política, voy a perder. Y lo observaba como alguien que iba a perder en la política, que estaba realmente jugado por la ciudad. Ahora no sé si su entorno, su gente, no sé qué es lo que está pasando, pero a la ciudad la veo estancada.

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