Guillermo Calvo: "Hay que acordar con los holdouts antes de que mejore la economía"

El economista presentará esta semana conclusiones de un estudio que encabezó. En una entrevista con PERFIL, asegura que el país se perjudicó con la quiebra de Lehman Brothers por la extrema sensibilidad argentina a la caída de bancos, que aquí empujó a retirar fondos del sistema financiero. El contraste con Brasil y por qué sería importante que la recuperación global se inicie con mejoras en China y en la India. LA FED y el Banco Central.
Desde Nueva York, el economista Guillermo Calvo, consagrado por haber anticipado la crisis del Tequila, dialogó con PERFIL acerca de su perspectiva sobre las negociaciones del Gobierno con los holdouts, los tenedores de bonos de la deuda argentina que no se acogieron a la oferta que ofreció el gobierno en 2005, y sobre las conclusiones de un trabajo sobre la crisis financiera que presentará el sábado próximo en la Universidad Di Tella.

—¿En qué consistió su investigación y qué descubrió sobre la última crisis?

—En primer lugar, lo que vimos fue muy parecido a una corrida bancaria. El sistema bancario se expandió sin la protección de un banco central. Entonces, cuando hubo una corrida bancaria, la Reserva Federal de los EE.UU. no estaba en condiciones de pararla, como sucedió en la Argentina en 2001-2002, pero a nivel mundial. No hubo nada fundamental que no funcionara en el sistema, sino que faltó un prestamista de última instancia y un supervisor. El segundo punto de mi presentación es cómo pasamos de la corrida bancaria a la sequedad de crédito. Si bien, al final de cuentas, los bancos centrales ayudaron y mucho a que no se cayeran masivamente los bancos, eso no impidió que se redujese el flujo de crédito por la falta de confianza y el susto de los bancos, que veían que estaban por quebrar y necesitaban liquidez. Eso produjo un corte repentino del flujo de crédito, que impactó sobre la economía real y generó la recesión. En los EE.UU., ocurrió en el último trimestre de 2007. En la Argentina y en Chile, luego de la caída de Lehman.

—¿Por qué ese timing?

—Los bancos centrales de los EE.UU. y Europa estaban prestando a lo loco, y el mercado concluyó que estaban haciendo lo que debían y que la recesión sería relativamente cómoda. Como había un desbalance tan grande en los EE.UU., se esperaba que la expansión viniera de los emergentes, hasta la caída de Lehman, cuando la FED dejó de intervenir. Entonces, el mercado empezó a creer que lo de 1929 se podía repetir. Y ahí la sequedad de crédito pegó a todos los emergentes, aunque relativamente poco a Perú y Brasil y mucho a la Argentina y Chile.

—¿Por qué esos efectos tan dispares?

—No tengo una explicación. Una hipótesis es que el banco central chileno siguió una política muy dura. Había acumulado muchas reservas y usó sólo US$ 1.000 millones. En cambio, Perú usó US$ 4 mil millones. Brasil usó el BNDS y sus reservas más fuertemente que Chile. Chile ha sido un muy buen estudiante, que ha seguido las metas de inflación muy al pie de la letra, prestándole menos atención al crédito, algo fundamental en estas coyunturas.

—¿Por qué la caída de Lehman golpeó fuerte a la Argentina?

—Es difícil de contestar, pues el BCRA tiene suficientes reservas para proteger al sistema bancario. Tal vez la caída del flujo crediticio sea un resultado de la traumática experiencia de los bancos y sus depositantes durante el corralito, que los habría vuelto más sensibles a los shocks financieros, especialmente a aquellos que afectan a gran parte del mundo, como la bancarrota de Lehman.

—¿Cómo impactará en la Argentina la recuperación mundial?

—Si la recuperación es liderada por China e India, significará una mejora en los precios de las commodities y, en particular, del petróleo. Las economías asiáticas son más ineficientes en el uso de energía.

—¿La Argentina podrá llegar a un acuerdo con los holdouts?

—Es difícil de contestar, porque los holdouts estuvieron más dispuestos a negociar cuando tenían problemas con los otros activos y les faltaba liquidez. Si esperamos más y la recuperación se afinca, será más difícil porque ellos van a fortalecerse otra vez y podrán esperar más. Ya se están empezando a ver flujos de capitales hacia los emergentes y la Argentina quedaría afuera, en particular, el sector público.

Un Nobel y cien ponencias

Guillermo Calvo vendrá esta semana a Buenos Aires para participar de un congreso organizado por la Asociación Latinoamericana y Caribeña de Economía (LACEA) y el Capítulo Latinoamericano de la Sociedad Econométrica (LAMES), que abordará los avances de la ciencia económica y los problemas económicos de la región, entre el jueves y el sábado próximos en la Universidad Di Tella (UTDT).

"Uno de los objetivos es generar un diálogo entre los responsables de diseñar políticas públicas", explicó Andrés Neumeyer, profesor de la UTDT y organizador del congreso, que incluirá más de cien ponencias de invitados internacionales y unos cuatrocientos trabajos de diferentes ramas de la economía.

Uno de los disertantes será Roger Myerson, premio Nobel de Economía 2007 por sentar las bases de la teoría de diseño de mecanismos de asignación de recursos, un sub-campo de la teoría de juegos que aborda la elaboración de reglas (de un juego) para llegar a un resultado específico.

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