Guillermo Brown se trajo un punto

Guillermo Brown se trajo un punto

Igualó 1 a 1 ante Instituto en Córdoba. Falló un penal a través de Badell y sufrió tres expulsiones: Marinucci en el juego y Barale más el técnico Yllana informados en el final. El único gol lo anotó Ciampichetti. El domingo recibe a Santamarina.

Brown sumó una nueva unidad en el torneo, esta vez en Córdoba ante Instituto, en un juego que le resultó favorable en el primer tiempo aunque pasó zozobras en el segundo donde Burrai fue figura.

El equipo que conduce Andrés Yllana volvió a sufrir con las expulsiones, primero la de Marinucci en el parcial inicial y después, en el cierre del partido las de Barale y el técnico Yllana, que fueron informados por el árbitro Sergio Testa tras una gresca entre los jugadores de uno y otro equipo.

En la próxima, Brown recibe a Santamarina de Tandil y debe sumar los tres puntos en juego para salir de la situación complicada en la tabla, donde está en descenso directo.

Bastante trabajo tendrá el DT del conjunto portuario, ya que debe reemplazar las bajas en el equipo y rearmarlo, aunque habrá retornos tras cumplir sanción también, lo que es un aliciente ante la situación actual del equipo.

Con una imperiosa y urgente necesidad de sumar de a tres, Instituto salió a jugarle a Brown tratando de dejar atrás todo lo malo.

Pero al minuto, Brown tuvo una jugada de gol, en un mano a mano que Romea definió cruzado.

Un minuto después, Romea nuevamente se metió en el área tras una falla en el cálculo de Schmidt y por poco volvió a estar cerca de abrir el marcador.

Llegaría entonces el gol de Brown para completar el horrible panorama para el equipo de Mazzola, a los cinco minutos, en otra desatención defensiva que aprovechó Ciampichetti.

Eso despertó la ira de la gente y el ya clásico “jugadores...”.

La Gloria demostraba una pasividad alarmante. A los 21 recién remató al arco el “Pipi” García como primera aproximación ante la visita.

¿Podía ponerse aún más cuesta arriba? Sí. Porque a los 27 el defensor Franco Miranda metió pierna fuerte en la mitad de la cancha y el juez del encuentro Testa le sacó la roja, quizá de manera exagerada. Ahora, el local tenía un jugador menos.

Si Instituto tenía problemas para dar dos pases seguidos con 11 jugadores, con 10 todo iba a ser aún más complicado.

Alguna aproximación con pelota parada y no mucho más, con un Brown que se hacía la cabeza pensando en que iba a poder contragolpear de lo lindo, ante un rival nervioso y dubitativo.

En el cierre, vio la roja por doble amarilla Marinucci por fingir una infracción.

En el inicio del segundo tiempo, Instituto estaba en el piso y desde ahí empezó a crecer. Llegó al empate a través de Pablo Magnín, a los 4 minutos. El Pipi García envió un centro (con un jugador rival tirado en el piso) y la mandó a guardar Magnín, justamente desde el piso. Desde entonces fue otro Instituto.

La Gloria resurgió tras el empate y sacó a relucir el corazón que le había faltado antes. Lo tuvo primero Guerreiro y hasta se animó el pibe Endrizzi. El equipo era otro. Y se animaba a la locura de ganarlo.

Poco después, el arquero visitante le sacaría del ángulo un tiro libre al Pipi García. Instituto empezaba a creer que se podía.

Estuvo cerca con otro tiro del Pipi, un cabezazo de Schmidt tras un córner y una corajeada de Gotti, ya ingresado. La lluvia que empezaba a caer en el Monumental invitaba a una épica de esas especiales.

Endrizzi tendría un mano a mano cuando ya quedaba poco y nada, con un Instituto que hizo méritos para ganarlo en un segundo tiempo de mucha hombría.

Pero el partido tenía una sorpresa más. Un penal que Testa dio para la visita en una jugada donde no hubo falta. Increíblemente, Badell lo tiraría afuera.

No habría heroica en la bola final y sería 1-1. Párrafo aparte para su gente, que a pesar del flojo arranque de torneo estuvo presente, alentó y se bancó la lluvia.

La Gloria necesitará ser de ahora en más el del segundo tiempo, para aspirar a volver pronto al triunfo.#

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