"Guille tampoco se fue como quiso".

Ibarra dio su versión de su salida del club. Contó que Bianchi ni se metió en el tema y reconoció que está dolido: "No me quería ir así".
No es de aparecer mucho en los medios el Negro. Ni ayer, que Boca oficializó que se iba al lateral, lo había hecho. Se esperaba su versión y la dio. La hizo en una radio de Santa Fe, habló para Universidad y se mostró dolido. No pegó duro, pero dejó entrever algunas cosas. Por ejemplo, el manejo de la situación de Carlos Bianchi, el manager: "Es un empleado más de la institución que en un primer momento no se iba a sentar a arreglar o ver los contratos que vencían, ni el mío, ni el de Palermo, el de Vargas. Entonces desistió de esa responsabilidad".

-¿Eso es lo que correspondía?

-No sé, yo creo que el es un empleado, qué se yo. Cada uno tiene su forma de actuar. En lo personal hablé con el presidente y no llegamos a un acuerdo.

Esta vez, a diferencia de otras, no hubo palabras dulces del jugador para el manager, para su ex técnico, que ni se metió en la negociación. Eso sí, reconoció que no fue una salida como la esperada. "Yo no me quería ir así, pero uno nunca sabe cómo va a alejarse del club. Guillermo Barros Schellotto, a quien yo considero el último gran ídolo del club, tampoco se fue bien. Son cosas que hay que asimilarlas y tratar de mirar siempre para adelante porque en un futuro tendremos tiempo que mirar lo bueno que hicimos y lo malo también. Creo que en mi carrera son más cosas lindas que las cosas feas. Pero ya está, porque lo he decidido así. Yo creo que los tiempos y los momentos llegan. En lo personal éste era el momento en el que uno quiere seguir ganando cosas, pero en Boca no se dieron las circunstancias, y sumado a la decisión de la comisión directiva, es que llegué a esta definición y creo que es lo mejor para mi carrera".

Cuando Ibarra habla, habla y habla. Y siguió contando sensaciones: "Dejo muchos años en la institución donde logré muchas cosas. El hincha en cada campeonato inicia una esperanza, un deseo de ganar cosas y cree en los jugadores, sobre todo en los referentes que le han dado tantos títulos. Mi partida a otro club pueden llegar a sentirlo mucho, pero también deben entender que son decisiones que en la vida hay que tomarlas en los momentos que uno cree que es mejor. En mí van a quedar todos esos momentos imborrables que vivimos juntos; ellos alentando y nosotros desde adentro tratando de conseguir alegrías".

-¿Creés que no se están haciendo bien las cosas a nivel dirigencial?

-No sé, se pueden pensar muchas cosas. Uno quiere hacer lo mejor adentro de la cancha y ellos desde afuera. Y quizás esta decisión no me llena completamente, pero creo que era el momento de decidir jugar con Colón el último partido y después empezar a pensar en el próximo proceso. Ahí me di cuenta de que mi ciclo se terminaba.

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