La guerra inminente de Egipto y Hamás

La organización islámica Hamás, que domina la Franja de Gaza, controla los túneles de comunicación con el territorio egipcio vecino. El gobierno de El Cairo construye una barrera de acero bajo tierra; los palestinos mataron a un guardia.
Para muchos palestinos es un "muro de la muerte". Para el gobierno egipcio, se trata de "soberanía, reputación y estatus". Desde que Egipto instala en la frontera con la Franja de Gaza una nueva construcción de acero de varios metros de profundidad, las partes se dirigen a un enfrentamiento. El fin de semana, la relación volvió a tensarse. Egipto reclama de la organización Hamás, que gobierna la Franja de Gaza, que se disculpe por la muerte de un agente fronterizo. Hamás habla de una declaración de guerra abierta.

El movimiento radical islámico Hamás ve en peligro un importante monopolio de poder con esta construcción: los túneles de contrabando. Construir uno de esos túneles cuesta unos 80.000 dólares y una decena de hombres cavando durante tres meses. Abu Mahmud, propietario de uno de estos túneles, está nervioso y mira una y otra vez hacia el otro lado de la frontera de la ciudad fronteriza de Rafah. Allí, hay una pesada máquina de construcción. Como en una perforación petrolera, un gigantesco taladro se hunde una y otra vez en la arena. "Les dije a mis empleados que dejaran de trabajar en el túnel. Tengo miedo de que los egipcios destruyan mi túnel al taladrar", dice.

"No sabemos exactamente qué es lo que están instalando las fuerzas de seguridad egipcias en la zona fronteriza", dice Radshaa Abu Hillal, también propietario de un túnel. A él le preocupan sobre todo los tubos que están colocando en los agujeros. ¿Será que los egipcios quieren inundar todos los túneles?

Nadie en el lado palestino sabe exactamente qué tan profundas son las placas de metal que están colocando. A veces se habla de 18 metros, otras de hasta 30. Desde la ocupación israelí de la Franja de Gaza entre 1967 y 2005, ese territorio palestino y Egipto están vinculados a través de una economía de túneles única en su tipo. Nadie sabe exactamente cuántos túneles hay. A veces se habla de 400. Otras son 600. O incluso 1.500. Desde que Hamás tomó el poder en junio de 2007, los pasos fronterizos desde Gaza hacia Israel y Egipto permanecen cerrados, salvo para ayuda humanitaria. Los túneles son, por lo tanto, arterias vitales. El contrabando va desde combustible hasta alimentos y tecnología, pasando por armas y dinero. Todo aquel que posea dinero en Gaza puede hacer sus pedidos: caras autopartes, vacas u ovejas, viagra, perfume.

Se dice que esta economía del contrabando emplea mientras tanto a unos 15.000 palestinos. O sea que es el mayor empleador después del servicio público. Según organizaciones de la ONU, la economía en la Franja de Gaza, que debido al bloqueo ya está bastante tocada, depende actualmente en un 60 por ciento del contrabando. Además, Hamás ingresa mucho dinero a través de los impuestos que cobra sobre las mecancías contrabandeadas. Por eso no debe extrañar que el nuevo régimen fronterizo de los egipcios esté sublevando a los palestinos. En las primeras protestas violentas hace unos días murió un agente fronterizo egipcio. Unos 35 palestinos resultaron heridos. Hamás afirma que el egipcio murió a causa de disparos provenientes de sus propias filas. (DPA)

El querido líder norcoreano negocia la paz con la Casa Blanca

Seis décadas después del estallido de la guerra de Corea, el gobierno comunista de Pyongyang propuso "celebrar cuanto antes una reunión para reemplazar el armisticio por un tratado de paz". Técnicamente, Norcorea sigue en guerra con su vecino del sur desde 1953. El ofrecimiento estuvo dirigido sólo a EE.UU., que rechazó la propuesta, independiente de la negociación sobre armas nucleares, por estar condicionada al levantamiento de las sanciones contra el régimen de Kim Jong Il.

Comentá la nota