Una guerra por dominios de internet

La campaña en la Web ingresó en aguas turbulentas. En los últimos días, se desató una guerra tan silenciosa como feroz por la inscripción de dominios (direcciones electrónicas com.ar) con los nombres de los principales candidatos, entre ellos Kirchner, De Narváez, Macri y Carrió.
Detrás de estas intentonas hay de todo: están los oportunistas y especuladores, por ejemplo, que registran nombres famosos para venderlos después, y también hay militantes desconocidos. La administración de los punto com argentinos está en manos del NIC (Network Information Technology), que depende de la Cancillería. El sistema de registro es gratuito (la Argentina es el único país del mundo que no cobra), se hace por Internet y un nombre es del que lo ocupa primero. Apenas largó la campaña, comenzaron a llegar solicitudes de todo tipo, a favor y en contra de los candidatos: chaukirchner.com.ar y aguantekirchner; harekirchner, kirchnerapesta, macripresidente, fueramacri y mauricioesmacri son sólo algunos ejemplos concretos de esta clase de juego sucio.

Al tratarse de nombres célebres, la Cancillería dejó en suspenso todos los pedidos. "En casos así exigimos un poder firmado por el candidato", dijo Gustavo Soliños, titular del NIC. Eso es lo que pasó con scioli.com.ar, donde hoy funciona un sitio "en construcción" vinculado al gobernador bonaerense.

Kirchner.com.ar y Menem.com.ar fueron los más requeridos. El santacruceño sumó 35 solicitudes, pero el riojano lo sigue de cerca, con 31 pedidos pendientes de aprobación. Otros ex presidentes son Rodríguez Saa (10) y Duhalde (6). Otros caso es el de Carlos Reutemann, cuyo apellido quedó en manos de una concesionaria de autos rosarina que lleva su nombre.

"Cualquier evento conmocionante, como un Mundial o una campaña política, atrae la atención de los oportunistas", explica Soliños. Pero a veces se producen confusiones. No hace mucho, una persona pidió registrar Peronevitaaccidentes.com.ar. En el NIC creyeron que se trataba algo relacionado con Perón y Evita y no lo aprobaron. Pero se comprobó que se trataba de la firma de seguros Perón, Y que evita era un verbo y no el nombre de la ex Primera Dama.

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