En guardia ante los despidos

El titular de la CGT, Hugo Moyano, reiteró que la central obrera “no les pondrá piso ni techo” a las paritarias y marcó posición ante las advertencias empresariales sobre posibles despidos de trabajadores.
Hugo Moyano adelantó que volverá a pedir la doble indemnización si las amenazas de despidos, que pronostican algunas cámaras empresarias, empiezan a concretarse ante la crisis financiera global. El líder de la CGT reiteró que la central obrera “no pondrá piso ni techo” a las paritarias que comienzan a discutirse este mes y evitó arriesgar una cifra que fije números para la pelea salarial, para dejar en manos de los gremios las negociaciones con los empresarios. “Cada organización va a discutir la suma o el porcentaje que crea necesario de acuerdo a la evolución de su actividad”, afirmó el camionero.

El secretario general de la central sindical intentó bajarles el tono a las posibles consecuencias que originaría en el país la crisis mundial. “Si uno abre los diarios y vemos los medios, evidentemente parece que se viene el fin del mundo, pero tenemos la esperanza de que esto no sea más que temores y que no se convierta en realidad”, dijo y se mostró confiado en “las medidas que está tomando el Gobierno” para evitarlo. Aunque no descartó volver a la carga para exigir nuevamente la implementación de la doble indemnización, si las predicciones sobre despidos se confirman.

Moyano precisó que la CGT todavía no tiene parámetros claros sobre los alcances de la crisis. “Estamos en medio de las vacaciones, donde en muchos casos las actividades aflojan un poco”, dijo y estimó que podrán evaluarlo “recién en marzo, cuando comiencen las clases”. Entonces los gremios podrán “tomar un parámetro real de lo que está ocurriendo en materia económica” en el país.

Con respecto a la discusión salarial, el camionero consideró que pasará “por la evaluación que haga cada gremio, porque tenemos que tener en cuenta que no solamente vamos a llevarnos por la inflación, que es la de las amas de casa, sino por el salario que cada organización tiene”. La mesa chica de la conducción cegetista ya abordó esa discusión con el objetivo de evitar que las paritarias de los grandes gremios –con mejores salarios– les pongan techo a las aspiraciones económicas de los más chicos. Allí tampoco se descartó el apoyo de la CGT a aquellos con escaso poder de movilización para vencer la ya anunciada resistencia empresaria.

El líder cegetista agregó que las propuestas y los niveles de incremento que se alcancen estarán “de acuerdo con cuánto ha evolucionado, o no, la actividad que representa” cada sector, porque hay algunos que “evidentemente han perdido producción”. Una clara señal a los pedidos de “responsabilidad” que emite el Gobierno a los sindicatos y al mismo tiempo una referencia a los coletazos de la crisis internacional.

En ese contexto, Moyano aclaró que “no podría haber porcentajes” generales de aumentos salariales y afirmó que “en ningún momento ningún compañero de la CGT expresó porcentajes de lo que se iba a discutir: cada uno lo hará acorde a las posibilidades de cada actividad”. El camionero olvidó el reclamo que hizo el sábado su propio secretario adjunto en la CGT, el metalúrgico Juan Belén, cuando soltó la cifra de “un 23 o 24 por ciento” de aumento después de salir al cruce de la negativa de la Unión Industrial Argentina (UIA) de discutir salarios. Belén pidió a “los empresarios que ganaron mucha plata” que “pongan la mano en el bolso” para pagarles a los trabajadores.

Cada gremio prepara su propia estrategia. “No creemos que lo principal sea decir por los medios cuáles son nuestras pretensiones, se lo haremos saber a los empresarios cuando nos sentemos a discutir. Los empresarios van a intentar sacar por otros medios lo que les tienen que dar a los trabajadores, casi siempre a través de aumentos de precios previos que luego pagan los propios trabajadores. Porque ésa es la lógica capitalista”, resumió ante Página/12 el secretario adjunto de La Fraternidad, Horacio Caminos.

El de los conductores de trenes será el primer gremio del sector en sentarse a negociar –a fines de febrero– con los concesionarios ferroviarios. “Vamos a pelear la jerarquización profesional para evitar un mayor achatamiento de la pirámide salarial”, sostuvo Caminos. Ya obtuvieron las jornadas de seis horas para los trenes urbanos y siete para los suburbanos. Este año irán por las ocho horas diarias –ahora trabajan nueve– para los maquinistas de trenes de carga, entre otras mejoras.

La mayoría de los gremios aspira a dar su propia pelea bajo el paraguas cegetista, como garantía para alcanzar sus objetivos. Sin embargo, había algunas dudas sobre el nuevo encuentro que tendría hoy la mesa chica de la CGT, donde se trazarían algunos lineamientos generales de la estrategia sindical para encarar las negociaciones paritarias.

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