Guardaparques podrán enfrentar a los cazadores con las mismas armas

Los encargados de cuidar la selva misionera se capacitan en el uso de armas, mientras avanza un cambio de reglamentación que les permitirá portarlas. Se busca que el cuerpo provincial tenga herramientas para protegerse de la creciente violencia con la que actúan los infractores en pleno monte. La medida responde a un reclamo histórico. Anticipan que se contratarán más guardaparques
Un histórico reclamo del cuerpo de guardaparques de Misiones va camino a ser resuelto en el corto plazo. Según confirmó el ministro de Ecología de la Provincia, Horacio Blodeck, próximamente se habilitará a estos agentes a portar armas y utilizarlas en procedimientos en los que se vea amenazada su integridad. Los últimos episodios de violencia que involucraron a cazadores furtivos precipitaron el cambio.

Mientras avanza el trámite administrativo que les permitirá operar armados, los guardaparques, guardafauna e inspectores forestales, se capacitan. En ese plan se realizó desde el lunes hasta el jueves últimos, jornadas teórico prácticas de manejo de armas de fuego que se desarrollaron en el imponente marco de la Base Esmeralda, ubicada en el corazón de la Reserva Yabotí.

"Estos custodios del bosque enfrentan regularmente a cazadadores que siempre están armados. Lo que pretendemos es que puedan defenderse, que puedan preservar su integridad física. Para ello hace falta un cambio en la reglamentación que los autorice y también necesitamos que nuestros hombres estén capacitados para poder usar las armas con responsabilidad y efectividad", indicó Blodeck.

El funcionario recordó que los guardaparques realizan sus operativos de control en terrenos alejados de los asentamientos urbanos y de muy difícil acceso, combinación de factores que les impide buscar apoyo de las fuerzas de seguridad, situación que los pone en una situación de extrema vulnerabilidad. "Enfrentan, en el medio del monte, a un cazador cuyo único objetivo es llevarse una presa y que va a buscar eliminar a quien se interponga en su cometido", argumentó.

Blodeck explicó que los lugares de frontera con Brasil son los más difíciles de proteger. "En casi todas las patrullas que se realizan por esas zonas se encuentran grupos de cazadores".

Ejemplos de la creciente violencia provocada por los cazadores son el triple homicidio perpetrado en pleno monte de la Reserva Yabotí en enero último y el episodio en el que un puesto de guardaparques de Andresito fue baleado.

Más agentes

Blodeck consideró que, además de darle más y mejores herramientas al personal encargado de cuidar las áreas protegidas, en un futuro no muy lejano habrá que pensar en aumentar la cantidad de integrantes del cuerpo de guardaparques. Argumentó que cuando entre en vigencia la Ley Nacional de Bosques, además de los terrenos dedicados a reservas provinciales, también habrá que cuidar aquellas superficies que los privados decidan dedicar para conservación.

"La responsabilidad de cuidar esos terrenos privados será también nuestra. Serán necesarios más agentes para mantener la relación superficie a controlar y cantidad de guardaparques"

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