Guapos o irracionales

La pulseada entre el peronismo gobernante y la oposición más dura, ésa que comanda el cobismo dentro del Frente Cívico, se tornó trágica. Faltan pocos días para pagar los salarios de este mes y poco más de 30 para saldar los haberes estatales de diciembre junto al aguinaldo y, aunque oficialmente el Gobierno dice que éstos no corren peligro, los fondos no están y necesita desesperadamente recursos frescos para hacer frente a los últimos días del año y los dos primeros meses de 2010. El panorama es delicado y muchos agoreros presagian un "Mendozazo" si la plata no aparece.
Los dilemas internos de los partidos que integran el Frente Cívico pasaron a poner en vilo a toda la provincia. Es que sólo los cobistas dijeron de antemano que no aceptarían endeudar a Mendoza. El radicalismo en cambio lo apoyó -con fisuras- en Diputados, gracias al tremendo lobby de los intendentes de la UCR, que necesitan fondos al igual que la administración de Jaque.

Pero tras la esquizofrénica performance del interbloque opositor en la Cámara baja, los senadores del Frente Cívico se muestras sólidos gracias a las órdenes que dieron -por separado- Julio Cobos y Roberto Iglesias de no aceptar una toma de deuda tan elevada puesto que, en definitiva, sólo servirá para pagar "el almacén". Es que los cobo-radicales se sienten gobierno en 2011 y no quieren recibir una provincia inviable financieramente.

Ayer, al ver que las negociaciones no avanzaban, el oficialismo amenazó con propiciar una votación que ya sabía le era contraria. ¿El objetivo? Dejar en evidencia al cobismo como una oposición obstruccionista que no mide las consecuencias en su accionar.

Pero alguien frenó a tiempo el amague de los peronistas más furibundos. Fracasar en la votación, más allá de las lecturas políticas, implicaba quedarse sin los fondos necesarios para evitar los conflictos sociales en puerta y también perder de vista la responsabilidad de quién está gobernando.

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