En Gualeguay, peronistas y radicales hacen cola para pegarle a la gestión comunal

Suele ser común que la oposición haga un análisis crítico de la gestión oficial de turno. Sin embargo, en el caso de Gualeguay, esto adquiere ribetes particulares. No sólo por la crítica sino por la virulencia de la misma y la lejanía que los actores ponen entre sí.
En una recorrida especial para el Suplemento Integración, El Día dialogó con dos de los líderes opositores de Gualeguay, uno titular de bancada en el Concejo Deliberante por el PJ y el otro, actual titular departamental de la UCR. Aquí las reflexiones de ambos.

Héctor Jaime (Pte. UCR y ex intendente): "al actual gobierno comunal se lo debe analizar en dos partes bien marcadas. La primera va desde la asunción hasta casi fin del año que pasó, donde ha pagado muy cara la inexperiencia en el manejo de los asuntos públicos y donde ha habido una inexistencia del estado municipal en los distintos aspectos del desarrollo de la ciudad. Preso de un internismo como nunca visto hasta ahora en los gobiernos que se han sucedido desde 1983, que lo ha debilitado en su base y lo ha ido aislando del resto de la sociedad y sus Instituciones Intermedias, ha terminado siendo un mero espectador de las problemáticas que han aquejado a la región.

Con groseros errores en la gestión de políticas públicas, ha resultado incapaz de al menos mantener la línea que hasta aquí se venía desarrollando. Ha sido sorprendente el mal desempeño de los funcionarios al llevar a cabo decisiones de gobierno que nada tienen que ver con la idiosincrasia del pueblo, que parecen a esta altura adoptadas más por caprichos de juventud que por políticos preocupados por su sociedad.

La escandalosa participación que tuvo en los carnavales de la edición pasada 2009, que terminó con denuncias en la justicia y aún no se ha resuelto, es solo una muestra de hasta donde los funcionarios denunciados en aquella oportunidad todavía hoy siguen desempeñándose como si nada hubiera pasado. Lo que le resulta un lastre demasiado pesado de sobrellevar al actual Intendente.

El haberle dado la espalda a los sectores productivos –conflicto del campo por las retenciones- también se convirtió en un yerro muy importante, porque de esta manera se aisló de quienes con sus actividades agropecuarias son la columna vertebral para el desarrollo de la región.

Y lo más importante en materia institucional: la libanización del Concejo Deliberante, donde a poco de asumir en 2007 se quedó sin mayoría propia, resultando que sólo de 12 concejales, 5 responden al Ejecutivo municipal. Esto está ligado directamente a la interna provincial del justicialismo, que cuando baje a los departamentos, habrá que ver cuales son los nuevos alineamientos de los ediles que por ahora responden al oficialismo, para disputar los cargos electivos del 2011.

Un Ejecutivo desconocido por su propio partido, con escasa prédica dentro de la sociedad y sus Instituciones y aislado casi de la política provincial y nacional, son algunas conclusiones que se pueden sacar rápidamente de todo esto.

Parte del gran descalabro electoral del año pasado, donde no solo perdieron por más de 5.000 votos en el departamento y de los cuales 4.800 fueron en la ciudad, tienen parte de fundamento en lo apuntado anteriormente.

La segunda parte va desde fines del año pasado hasta la fecha ha sido la llegada de Rubén Matorras a la Secretaria de Gobierno, con su hermano Emilio, ahora convertido en Coordinador de las Secretarias del Estado Municipal (¿?) y de su hijo Ariel, encargado de toda la responsabilidad de organizar los carnavales edición 2010. Esto sumado a cambios estratégicos que se han ido produciendo en distintos estamentos administrativos como por ejemplo, corralón, cambio del tesorero, nuevo jefe de compras, destitución del Director de Acción Social, etc, hablan a las claras del poder que detentan y que paulatinamente va en aumento.

Es llamativo por otro lado la ausencia de los demás Secretarios, convertidos en meros espectadores de lo que pasa en el municipio, como siempre lo fueron por otra parte.

El orden se ha subvertido: el poder real pasa por el Secretario de Gobierno y el Intendente solo acata las órdenes como uno más.

Es llamativa también la función del Dr. Emilio Matorras como Coordinador de las Secretarias, cargo que ningún jefe comunal necesitó, poder que al detentarlo, no hace más que debilitar cada día al del Intendente y dejarlo como pieza decorativa en la política pueblerina.

Esta claro a esta altura que el Intendente no tiene muchas alternativas si quiere terminar decorosamente su mandato, cosa que aún no lo tiene garantizado, pero necesariamente debía ceder poder, cosa que ha hecho.

Es una gestión comunal que está más preocupada de mantenerse en el poder que de gobernar los próximos dos años.

Y así es muy difícil que se pueda avanzar".

Oscar Logullo (P.J. Disidente y Vicepresidente del HCD): "no es tarea sencilla hacer un balance del actual gobierno municipal de la ciudad de Gualeguay, porque debemos partir de la premisa que el titular del Ejecutivo Municipal, llega a ocupar el sillón de Rocamora de la mano del Partido Justicialista, al que de inmediato da la espalda y se encolumna ciegamente con el Gobernador Urribarri y la Presidenta de la Nación, produciendo el primer y grosero enfrentamiento con la comunidad en general al tomar posición en contra de los productores agropecuarios, siendo nuestra ciudad de Gualeguay agrícola dependiente en la totalidad de su economía.

La postura del Dr. Erro, desencontrada con su propio partido a nivel local, no trae aparejado beneficios para la comunidad en su conjunto, por su obsecuencia con el gobierno nacional, llegándose a publicitar como logros el otorgamiento de una cantidad importante de pensiones graciables nacionales.

Hay una ausencia manifiesta en la prestación de servicios básicos esenciales que debe brindar el Municipio, el tratamiento de los residuos sólidos urbanos todavía no tiene solución y se sigue depositando la basura a cielo abierto a pesar de la firma de convenios y contratos que nunca fueron cumplidos y merecieron seis pedidos de informes del H.C.D, sin respuesta a la fecha.

El Barrio Pancho Ramírez es un ejemplo de la desidia municipal y abandono de los ciudadanos residentes en el lugar a su propia suerte y fortuna, teniendo que convivir con un sistema cloacal en continuo proceso de rebalsamiento a la vía pública iniciando así un periplo en canales a cielo abierto, frente a una escuela, distintos barrios y llegar al Río Gualeguay para aumentar su contaminación.

Han pasado dos años y recién se estaría por iniciar la tramitación de compra de un terreno para poder ofrecer al IAPV y ser incluidos en algún plan de viviendas, que Dios ha de querer se concreten en este año en beneficio de los cientos de familias que reclaman una vivienda propia.

Como corolario, podemos mencionar el tornado que se abatió sobre la ciudad de Gualeguay el día 12 de enero de 2010, donde la total inoperancia de la municipalidad y el gobierno provincial lo llevaron a anunciar una vez más como logro brillante y genial el otorgamiento de créditos con una tasa subsidiada en seis puntos en el BERSA para la reconstrucción de lo dañado por el meteoro a cargo de cada uno de los vecinos damnificados. Una joyita de peronista el Dr. Erro".

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