Los grupos de intendentes que maneja Kirchner

Con pasos firmes, el titular del PJ, Néstor Kirchner sigue de cerca los movimientos de los intendentes, sobre todo los del Conurbano. Sabe que algunos tienen conversaciones con viejos amigos, hoy convertidos en opositores. Esa dualidad en los jefes comunales hizo que el ex mandatario manejara dos grupos, y más en un año electoral.
El santacruceño admite en que política "nada se afirma, todo se cambia" y con esa premisa, prefiere la desconfianza antes que la traición de su tropa. Es que aún mastica la bronca por el alejamiento del ex gobernador bonaerense, Felipe Solá, de quien dice que "es un traidor" y deja flotando la frase: "Si supieran lo que nos hizo".

Ahora con menos nervios, pasado los momentos más duros durante el 2008, analiza su candidatura en Olivos junto a un reducido grupo, pero a los intendentes y a varios dirigentes políticos les asegura que hay que esperar hasta marzo. Si bien busca un posible candidato, él prefiere encarar la cruzada.

El temor del kirchnerismo, por estas horas, es que Eduardo Duhalde consiga su objetivo y logre el armado del peronismo disidente sin divisiones. Dos listas con el mismo sello podría hacer perder votos al oficialismo. Y peor aún, si el "Cabezón" corre del medio a Kirchner y se queda con la nómina del PJ.

Mientras tanto, el pingüino separa por grupos a los intendentes del Conurbano para saber con qué apoyo casi incodicional contará durante todo este año.

Por un lado, está el grupo Pro PJ -así denominado por Kirchner-, que cuenta con las negociaciones de alcaldes como Alberto Descalzo, Julio Pereyra, y gente de Alberto Balestrini. Pero el otro listado son los más mirados por el ex mandatario.

Desde Olivos, el conductor del peronismo revisa y sigue los pasos de varios jefes comunales de la Tercera, denominado los "Pro Movimientos". Según el propio Néstor, "muchos hablan con otros sectores".

Esos sectores al que Kirchner se refiere no se limitan a Duhalde, Solá y De Narváez sino que también se expande a la Coalición Cívica y el radicalismo. Es que esos intendentes, según la teoría K, no cambiarán de partido político, pero sí podrían negocia r-ante una posible derrota en octubre- un reacomodamiento del PJ.

De esta manera, el ex presidente santacruceño no se siente del todo acompañado en el territorio bonaerense, aunque sabe que su poder aún puede contener. Lo que no sabe es hasta cuando.

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