Un grupo de vecinos tomó la Unión Vecinal de Zonda

Parece una de esas novelas engorrosas sin un final cercano. De esta manera se puede describir el conflicto existente en la Unión Ve­cinal Valle de Zonda.
Es que nadie parece encontrarle una solución a las peleas y a los en­contronazos que surgen cotidianamente entre un gru­po de vecinos y las autoridades de la institución. En esta o­portunidad, habitantes del departamento autoconvocados tomaron la agrupación, impidiendo el paso de las au­toridades. La causa: la postergación de la asamblea para designar nuevas autoridades que desplacen a la ac­tual presidenta, Paola Castro Oyola, sobrina del diputado departamental.

Los vecinos alegan que la a­grupación necesita un triunvirato normalizador porque están cansados del abuso de poder de Castro. Señalan que sólo a través de la asamblea se podrá recambiar las autoridades.

Desde la vereda de enfrente, la presidenta dijo que puso la denuncia en la seccional. Se­gún ella, se ha postergado la reunión haciéndole lugar a un pedido presentado por el mismo grupo de vecinos que en ese momento se en­contraba en la Unión Veci­nal, que solicitó la presentación del ba­lance de cuentas 2008-2009 de la agrupación. Ex­presó que para dar a co­nocer los números deben es­perar hasta el 30 de no­viembre por­que es en esta fecha cuando termina el ejercicio del poder y por lo tanto se pueden verificar las cuentas del presente año. Después de reclamar durante unas ho­­ras, los vecinos fueron de­salojados de la puerta de la institución por orden del juez. Los manifestantes se fueron, pero con la promesa de que volverán.

¿Y los revisores?

Hay tres concejales facultados para efectuar las revisiones de cuentas de la Unión Vecinal, agrupación a cargo del cobro del agua en el de­partamento. Los ediles son: Miguel Atámpiz, quien dijo que los balances nunca fueron presentados; Marcelo Domínguez, concejal que no contestó ninguna de las reiteradas llamadas de DIARIO HUARPE y Lilian Mo­rales, edil que tampoco a­tendió los llamados a su ce­lular. ¿Quién dirá la verdad? Esa es la incógnita.

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