El grupo está unido.

SAN LORENZO: Las aguas no bajan tan turbias en Boedo: los inversores charlaron con dirigentes para confirmar que no se van. Esa tranquilidad propiciaría el regreso de Tinelli.
Y pensar que hace tan sólo 48 horas el estadio Pedro Bidegain retumbaba como si fuese una calle cualquiera de Bagdad... Hoy, el silencio reina. Hasta se podría hablar de armonía, sin juzgar la eliminación copera y la floja campaña en el Clausura. Es que en Boedo primó la frase que los dirigentes esgrimieron durante las últimas horas: "Hay que enfriar todo". En definitiva, eso hicieron. Después de la maratónica reunión del bloque oficialista de la Comisión Directiva del lunes (duró casi ocho horas), ayer hubo un nuevo encuentro, esta vez entre algunos directivos y los más representativos miembros del grupo inversor, durante el que quedó claro que quienes colaboran económicamente con el club no se bajarán del barco. Con esa venia, todos los cañones apuntarán a conseguir los servicios de Diego Simeone para que suceda a Miguel Angel Russo, hecho que podría desencadenar el regreso de Marcelo Tinelli como hombre fuerte del club en junio. Pum para arriba...

Con el sostén de una "inesperada unión dirigencial", según le expresó un miembro de la Comisión Directiva a Olé, San Lorenzo está asomando la cabeza en medio del naufragio. Y, durante ese meeting entre inversores y dirigentes, apareció el faro que todos estaban buscando: Rafael Savino dialogó telefónicamente con Marcelo Tinelli, quien se encuentra en Uruguay grabando la presentación de la nueva temporada de su programa, para contarle los pormenores de dos días más que agitados, luego de la derrota con Vélez. Por el momento, el Cabezón seguirá mirando las alternativas desde afuera, pero si la gente del club le llega a dar el gusto de convencer a Diego Simeone de que se haga cargo del plantel (ver ¿Estará Cholo?), en junio podría darse el regreso definitivo del conductor de ShowMatch. Igualmente, la idea es quitarle exposición, como para que no se produzca un nuevo desgaste como el que sufrió durante las últimas jornadas.

Pasando en limpio, la interna entre los dirigentes oficialistas pasó a cuarto intermedio, en pos de paliar la crisis. En ese sentido, el primer paso lo dio el propio Savino. Asustado porque el domingo tuvo que retirarse del estadio diez minutos antes del final del partido por un fuerte dolor en el pecho (cabe recordar que fue sometido a una intervención cardiovascular en febrero), el presidente, por fin decidió delegar algunas tareas. Entonces, como las decisiones ya no pasan exclusivamente por él, los dirigentes más combativos (el intendente Héctor Viesca y el tesorero Claudio Di Meglio) también pisaron el freno. Justamente, un punto también reclamado por Tinelli. Lo dicho, el grupo está unido. Sólo falta que se concrete el regreso de su hombre más emblemático...

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