Una grúa para rescatar a las automotrices

La Anses está por cerrar un acuerdo con General Motors para concederle un préstamo que mantenga en pie sus proyectos de inversión. Será a una tasa del 18 por ciento y tomará la planta y las exportaciones como garantía. También hay ayuda para Mercedes y Peugeot.
El Gobierno inyectará fondos en las compañías automotrices para reactivar la actividad, el consumo y para mantener los puestos de trabajo de un sector castigado por la crisis internacional. La Anses está por cerrar un acuerdo con General Motors para concederle un préstamo que mantenga en pie sus proyectos de inversión. Será a una tasa del 18 por ciento y tomará la planta y las exportaciones como garantía. La primera participación de la administración que conduce Amado Boudou se realizó en Mercedes-Benz, donde adquirió 30 millones de pesos en obligaciones negociables, según precisaron a Página/12 fuentes oficiales. Después de que se concrete lo de GM seguirá el grupo francés PSA Peugeot Citroën, pero los funcionarios admitieron que esta última negociación "va lenta". Los directivos de las empresas insisten en que la situación en el país, y en la región, es "sólida" y que no existen los mismos riesgos que se verifican en el resto del mundo.

Desde que recrudeció la crisis, las automotrices se convirtieron en las principales perjudicadas del congelamiento en el consumo. En el país las compañías fueron menos propensas a los ajustes que se anunciaban a nivel global. Ninguna de las terminales radicadas aquí concretaron recortes masivos de personal –aunque amenazaron con ello– y, en cambio, negociaron la continuidad de sus nóminas con los gremios y el Gobierno hasta fin de este año. De todos modos, los coletazos llegaron y las firmas comienzan a tener problemas para lograr financiamiento local haciendo peligrar la continuidad de la inversión en los proyectos en marcha antes de la crisis y con la venta del stock de unidades.

El Gobierno, a través de la Anses, saldrá a facilitar ese financiamiento a las compañías. La administración de la seguridad social pondrá a disposición de la firmas cerca de 250 millones de pesos que colocará de diversas maneras, ya sea mediante compra de obligaciones negociables, fideicomisos y créditos directos. La primera intervención fue la compra de 30 millones de ON al ala financiera Mercedes-Benz, que esta semana colocó la primera parte, 90,9 millones de pesos, de los 400 millones que proyecta emitir en el mercado local. Los fondos servirán para la compra de ómnibus, camiones y utilitarios de la marca.

Otra empresa que recibirá dinero de la Anses es General Motors. La firma podría recibir hasta 50 millones de pesos. En el Gobierno se barajaron varias alternativas de aporte de capital, pero parecen inclinarse por un crédito directo a la automotriz. Se trata de un préstamo a tasa de interés variable Badlar (promedio de bancos privados) más cinco o seis puntos. El Estado tomará como garantía los activos de la planta emplazada en la ciudad santafesina de Rosario y un porcentaje de las exportaciones que realiza al mercado brasileño. Según explicaron fuentes oficiales a este diario, la negociación está "muy avanzada".

El último en la lista es el grupo galo PSA, cuyo lanzamiento de la nueva versión (o restyling) del modelo 307 podría estar también atado a un financiamiento más blando del Gobierno. Fuentes oficiales cercanas a dicha negociación afirmaron que todavía hay mucho que conversar.

En la filial argentina de la estadounidense GM reiteran que la situación en el país sigue "sólida". La segunda constructora de vehículos a nivel mundial decidió cerrar hasta julio próximo las puertas de trece plantas en los Estados Unidos y una en México para reducir en 190.000 unidades su inventario sin demanda en la plaza. "En la Argentina no existen inconvenientes de ese tipo porque las condiciones son totalmente distintas", señalaron a Página/12 fuentes de la firma. De hecho, América latina y Asia son las regiones más sólidas en materia de resultados operativos para la firma en contraposición con los mercados estadounidense y europeo.

Pero la inyección de fondos permitirá darle oxígeno en el desarrollo del nuevo vehículo mediano que espera lanzar al mercado a partir de mediados de este año. Las autoridades de GM aseguraron a este diario que el lanzamiento "no corre peligro". La firma había anunciado hace dos años haberles "ganado la pulseada a Brasil y México" para instalar la cadena de producción del nuevo modelo. Fuentes del sector advierten que el Estado contribuyó con parte de los fondos para solventar los 200 millones de dólares que el "Proyecto Viva", como fue bautizado, se lleve adelante en el país. En la propia terminal reconocen que la ayuda comenzó a negociarse desde un primer momento.

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