CIT Group se declaró en bancarrota

Luego de tres meses de luchar por su supervivencia, la financiera CIT Group se declaró en bancarrota. Con activos valorados en 71 mil millones de dólares, la del CIT se constituye en la quinta quiebra más grande en la historia de Estados Unidos, después de Lehman Brothers (2008), Washington Mutual (2008), WorldCom (2002) y General Motors (2008).
Su consejo de administración decidió dar el paso, tras llegar a un preacuerdo con los acreedores, entre ellos Goldman Sachs y el magnate Carl Icahn, quien se comprometió en apoyar el plan para salir de esta situación con mil millones de dólares en financiación. De esta manera podrá operar con normalidad. Pero sobre todo, y en una maniobra similar a la hecha con General Motors y Chrysler, podrá emerger de la suspensión de pagos rápido, quizás antes de fin de año.

Dejarla quebrar, como sucedió hace poco más de un año con Lehman, habría sumido a los mercados en otro caos en plena recuperación económica y con el sistema ya estabilizado.

Pero aunque la bancarrota se haga de una forma controlada, el caso de CIT Group es un claro recordatorio de las dificultades por las que sigue atravesado el sector financiero, donde la recesión económica, el desempleo y el deterioro del crédito son un pesado fardo para los balances de un importante número de entidades, sobre todo de tamaño medio y pequeñas.

Este año, los reguladores intervinieron 115 bancos. El viernes, el fondo de garantía de depósitos estadounidense (FDIC), que protege los depósitos en 8195 entidades, se hizo con el control de nueve firmas problemáticas, cuyos activos fueron transferidos a US Bancorp, que se está haciendo más grande gracias a estas intervenciones. La sangría continuará hasta 2011 y se calcula que podrían desaparecer hasta 1100 entidades.

Si se materializan las quiebras que auguran en el sector, la industria bancaria en EE.UU. se reducirá en casi un 15 por ciento en número de entidades y un 7 por ciento en activos. Y todo esto tiene además un costo para el contribuyente.

En el caso de CIT Group, para poder salvar a la entidad de la quiebra, Washington perderá unos 2330 millones de dólares que inyectó en diciembre para mantenerla a flote. Desde que se inició la crisis financiera, el gobierno de Estados Unidos ha invertido cerca de 400 mil millones de dólares en el rescate de empresas con problemas, entre ellos bancos, aseguradoras y fabricantes de automóviles.

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