Gritos y tensiones en el plenario de comisiones

Gritos y tensiones en el plenario de comisiones
Hubo revuelo por las críticas de una oficialista
"Al que me dijo esa barbaridad, que me lo diga en la cara", advirtió una indignada Graciela Camaño mientras se dirigía, rauda, hacia la puerta de salida de la amplia sala de comisiones de la Cámara de Diputados. Con la mirada buscaba, impaciente, a quien minutos antes le había gritado: "¡Andá a buscar el cheque a Clarín !"

La diputada oficialista acababa de anticipar su voto negativo al proyecto de ley de radiodifusión del Gobierno. "Nos merecemos una discusión tranquila y en paz, sin aprietes de nadie, ni del sector económico ni del Gobierno", enfatizó la legisladora, que reclamó "adultez" para el debate y advirtió que el proyecto tiene "graves errores". Además, calificó de "mezquina" la introducción del interventor en el Comfer, Gabriel Mariotto, ante el plenario de las comisiones de Comunicaciones, Presupuesto y Libertad de Expresión.

Las palabras de Camaño despertaron abucheos entre los militantes kirchneristas que acompañaban a Mariotto. El clima se había enrarecido al borde del escándalo.

La legisladora terminó su discurso, se levantó y marchó hacia el final del salón. "Que me lo digan en la cara", desafió. Un joven -que, luego se supo, es asesor de la diputada Victoria Donda, aliada al kirchnerismo- admitió haber sido uno de los que insultaron. No era el único: en realidad había tres sujetos que, desde el principio, no dejaban de vociferar contra quienes criticaban el proyecto. El asesor de Donda aprovechó el tumulto que había en la puerta de salida y se tiró al piso. "¡Me agreden, me empujan!", gritaba, ante la mirada de camarógrafos, asesores y periodistas. Las cámaras de TV enfocaban el episodio y Camaño, que no quiso que la cosa pasara a mayores, volvió a sentarse en su sitio.

Fue el momento más tenso; si bien luego los ánimos se tranquilizaron, el debate continuó crispado, cargado de golpes bajos y críticas cruzadas.

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