Gripe A: tres laboratorios producirán la vacuna en el país

El Gobierno adjudicó ayer por diez años la producción de vacunas contra la gripe a un consorcio de laboratorios, formado por una empresa multinacional y dos nacionales. Hasta ahora, ese tipo de vacunas se importaban. A partir de la licitación, se empezará a construir una planta de elaboración de vacunas que estará lista en cinco años en la localidad de Garín, en el Conurbano.
Para este año, el Gobierno ya se aseguró la compra de vacunas a través de ese mismo consorcio llamado Sinergium Biotech, integrado por los laboratorios nacionales Elea y Biogénesis-Bagó, y la multinacional Novartis. Se adquirirán 10 millones de dosis para 2010, que se importarán y costarán 400 millones de pesos. Esa compra incluirá tanto vacunas contra la gripe estacional como contra la gripe pandémica, más conocida como gripe A H1N1. "Fuimos el único consorcio que nos presentamos al llamado a la licitación y los que tenemos tanto la experiencia como la capacidad para producir las vacunas antigripales en grandes cantidades", dijo a Clarín el director del consorcio, Abel Di Gilio.

Históricamente, la Argentina importó las vacunas contra la gripe. El año pasado, con la emergencia del virus pandémico se empezó a pensar en la elaboración propia de las vacunas. La presidente Cristina Fernández de Kirchner declaró de interés público en noviembre la propuesta de instalación de la planta que le habían presentado los tres laboratorios. Después, decidió llamar a licitación.

La propuesta original del consorcio fue evaluada por investigadores y técnicos de la ANMAT, el Instituto Malbrán y el Ministerio de Salud de la Nación, que finalmente la aceptó. "Hasta que la planta esté lista, se importarán las vacunas en diferentes estadios", dijo Di Gilio. Pero no todos están contentos. "En el Malbrán, hay un proyecto de construir una planta de vacunas para la fiebre amarilla -dijo Flavio Vergara, del gremio ATE-. No se entiende por qué el estado argentino no se encarga también de la vacuna antigripal, en lugar de dárselo a los privados. Es una cuestión de soberanía sanitaria".

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