La gripe A puso a prueba el sistema sanitario local

El secretario de Salud del Municipio efectuó las primeras evaluaciones tras la medida instrumentada por el Comité de Crisis. Consideró que muchas de las determinaciones implementadas en la ciudad "sirvieron para despertar el cuidado, el sentido de la colaboración y un compromiso social".
La influenza A (H1N1) no sólo ha modificado con su irrupción la fisonomía de ciudades y centros urbanos y cambiado pautas sociales, sino que se ha instalado en las comunidades como una amenaza latente, porque afecta de manera virulenta en muchos casos la salud de las personas afectadas, una situación que por nueva pone a prueba cada uno de los dispositivos del sistema sanitario. Desconocido, en muchos casos agresivo y en otros fatal, el virus que provoca la enfermedad ha obligado a instrumentar medidas drásticas para contenerlo, mitigarlo y evitar su propagación. Por estas horas, y tras varios días de emergencia, la aparición de cualquier cuadro gripal es sospechoso y exige a la comunidad médica la puesta en marcha de estrategias para abordar la observación de cada paciente con protocolos sanitarios específicos y pautados. Nada queda librado al azar.

La gripe está instalada en los medios y en la vida cotidiana como tema central. También lo está en cada centro de salud donde crece el número de cuadros sospechosos a cada minuto. Sin embargo, no hay desbordes, como si todo el dispositivo se hubiera ordenado para atacar una emergencia de la mejor manera posible, evitando complicaciones más allá de las propias que genera una enfermedad nueva para la comunidad científica mundial.

Pergamino fue uno de los primeros municipios del país en declarar la emergencia, lo que en forma anticipada a lo que más tarde instrumentó la Provincia de Buenos Aires permitió no solamente el cierre inmediato de establecimientos educativos y lugares de esparcimiento, sino poner en la escena pública el tema para despertar la necesaria conciencia social que merece la cuestión porque la prevención y el control de la enfermedad depende en parte del cuidado individual y colectivo. Con debates y argumentos a favor y en contra de esa determinación tomada por el Comité de Crisis, la ciudad virtualmente "se cerró" como estrategia de contener la propagación de un virus instalado con la aparición de los primeros casos y la sospecha creciente de muchos más.

Mañana se cumple una semana de esa determinación. Para conocer el cuadro de situación en torno a la enfermedad y al comportamiento social con relación a ella, LA OPINION dialogó con el doctor Carlos Lapetina, secretario de Salud del Municipio y referente del Comité de Crisis de Pergamino. Cifras, información precisa y primeras evaluaciones formaron parte de una charla que buscó poner blanco sobre negro en diversos aspectos sobre un tema complejo que para el común de la gente también resulta, por desconocido, angustiante.

Consultado respecto de cuál es el cuadro de situación en Pergamino, el doctor Lapetina confirmó que "hasta el momento tenemos cuatro casos confirmados de gripe A, dos por laboratorio y dos por nexo epidemiológico" y señaló que "los casos sospechosos van en aumento y ya suman 80", destacando que "en la fase de mitigación en la que estamos, se considera caso sospechoso a la aparición súbita de fiebre igual o mayor de 38. 5 grados, tos, mialgias, dolor de garganta y cefalea".

También cae en la sospecha cualquier persona hospitalizada con una infección respiratoria aguda o neumonía sin causa etiológica conocida, aclaró, y explicó que "estos síntomas asociados a un factor de riesgo implican el inicio inmediato del tratamiento con la medicación que provee el sistema público".

Medida y compromiso

En orden a la medida tomada por el Comité de Crisis de Pergamino, el secretario de Salud estimó que se podrá tener una dimensión de su valor científico cuando se cumplan por lo menos siete días que es el período de transmisibilidad: "Ahí vamos a ver si con esta medida logramos controlar la transmisión del virus o no", dijo.

En este sentido, recordó que "esta disposición tomada por nosotros ha sido compartida por casi todos los municipios y ha conseguido generar compromiso de los ciudadanos".

"El impacto que tuvo la medida ha sido impresionante, ha despertado el cuidado, el sentido de la colaboración y un compromiso social dignos de destacar", opinó el funcionario, que aprovechó la oportunidad para destacar la actitud de muchos comercios y lugares de esparcimiento que, aun a costa de un perjuicio económico, que se han mostrado dispuestos a prestar su colaboración y suspender sus actividades en la emergencia.

"Ese sentido de la solidaridad que tiene la gente es una herramienta fundamental y si aparece en todos, ahí sí seremos un ejemplo", planteó Lapetina, al tiempo que recordó que "ese compromiso social es importantísimo porque una medida debe estar acompañada por esto, ya que el virus no se va ni se muere por decreto".

"Estamos frente a algo nuevo y todos vamos aprendiendo", agregó.

Un aprendizaje

El comportamiento del virus no termina de develarse y aparece con distintas consecuencias en cada paciente, esto obliga a la comunidad médica a enfrentarse a diario con múltiples desafíos y a seguir de cerca cada evolución o desenlace. Detrás de ese complejo mecanismo que especialistas ponen en marcha en cada sala de internación y en cada consulta, hay un aprendizaje. Para médicos, para dirigentes y para la propia comunidad que debe autopreservarse.

"Estamos aprendiendo todos, y esto nos ha llevado también a ver nuestras falencias, principalmente en orden a lo epidemiológico y estadístico", opinó el doctor Carlos Lapetina, al tiempo que reconoció que "las situaciones que nos plantea esta enfermedad nos sirven para aprender a manejarnos con protocolos, pero el aprendizaje va más allá de lo médico, hemos aprendido a ser solidarios, a trabajar juntos efectores públicos y privados".

"Hoy más que nunca estamos advirtiendo que no podemos caminar a la par de la enfermedad, que tenemos que tratar de estar siempre un paso adelante; y ningún efector puede hacerlo solo", planteó y remarcó que "este esfuerzo tampoco lo podemos hacer si no es de la mano y con el acompañamiento de la sociedad".

"La gripe A nos ha enseñado a escucharnos, y vamos a seguir aprendiendo porque estas crisis sirven para esto", concluyó.

Preservarse

En el plano de las recomendaciones, y en coincidencia con lo que señalan los especialistas, Lapetina puso el acento en la autopreservación y en la conducta responsable y solidaria y sugirió "no entrar en pánico".

"El miedo es un mecanismo de defensa ante lo desconocido; el pánico paraliza. A esta enfermedad hay que tenerle respeto, no preocuparse sino ocuparse".

A la par del miedo suelen crecer los rumores y con ellos se desvirtúa la naturaleza de la información causando incertidumbre. Al respecto y echando por tierra versiones que indicaban muertes por la enfermedad no oficializadas, el funcionario se mostró enfático al afirmar que "Pergamino no tiene ningún muerto confirmado por gripe A".

"Hay gente que ha muerto y se le ha realizado el isopado y la biopsia, pero no podemos hablar de muertes confirmadas, tenemos personas fallecidas con cuadros sospechosos de la enfermedad, pero en general coincide con personas que tenían otras causas asociadas".

Lo que sí se advierte, según el funcionario, es un aumento importante en el número de casos sospechosos, con un incremento de la gravedad en personas jóvenes y sanas. "Es un virus que a determinadas franjas de la población, sobre todo aquellos que van entre los 15 y los 50 años y las embarazadas los afecta con una gravedad y una rapidez inusitada", reconoció Lapetina.

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