Con la Gripe Porcina, todo puede pasar

Fabricación casera del alcohol en gel para vender en puestos ambulantes, la Fiesta del Barbijo en un boliche para desafiar las recomendaciones sanitarias y la presencia de un tipo que quiere que le curen la caspa en la sala de guardias de un nosocomio neuquino en plena hora pico. La gripe da para todo.
No todo es psicosis colectiva en la ciudad más importante de la Patagonia. Hay quienes se lo toman en "solfa", otros que intentan la ocasión para hacer unos mangos y hasta los que concurren a la guardia de un centro de salud para que le curen una patología banal.

Los médicos del Policlínico Neuquén no podían creer que fuera cierto lo que acababa de ocurrir. Un hombre llegó a la guardia del nosocomio a las 19, en pleno horario de histeria, para que lo atendieran. Aguardó durante tres horas pacientemente en la pequeña sala que da a la calle Alberdi, en medio de un enjambre nervioso de pacientes que tosían, estornudaban y estaban al borde del colapso nervioso por creer que podían ser portadores del virus de la Gripe A.

Cuando le llegó el turno al señor y el médico (con barbijo puesto) le preguntó qué le pasaba, el sujeto le contestó que sufría de caspa y que quería ponerle fin a esta molesta enfermedad. Incrédulo, el profesional le preguntó si realmente se sentía bien o si se trataba de una broma. Durante toda la tarde, sin descanso, había escuchado las mismas explicaciones. "Me duele la cabeza, el nene tiene fiebre, estuve con mucha gente en un lugar encerrado y ahora tengo tos..." etc. Pero como si hubiera venido de otro planeta, el tipo en cuestión estaba preocupado, pero no por la gripe, sino por la caspa. Los médicos no sabían si reír o llorar, puesto que llegar a la guardia a esa hora constituye un riesgo altísimo de pescarse todas las pestes que andan por el aire. Quedó como una anécdota, pero el "chiste" comenzó a circular rápidamente por todo el corrillo médico.

Las autoridades sanitarias y las de Comercio de la Municipalidad de Neuquén esperan de un momento a otro que los primeros fabricantes caseros de alcohol en gel pongan a la venta sus productos en puestos ambulantes en la calle o en la famosa Feria del Trueque. "La receta circula en Internet y hasta hubo médicos en televisión que explicaron cómo se fabricaba", reconoció un alto funcionario municipal. La preocupación es comprensible. Si en pleno centro de la ciudad se venden cosas "truchas", robadas y de dudoso origen, ¿cómo van a dejar escapar la oportunidad de vender un producto con tanta demanda con el alcohol en gel?. "Tenemos miedo porque pueden llegar a fabricarlo con cualquier cosa; lo mismo ocurre con los barbijos", reconoció el hombre de la Municipalidad durante una charla informal.

No terminaba de hacer esta reflexión, que el mismo funcionario recibía una llamada telefónica que lo dejaba helado. "¿Pasó algo grave?", le pregunto este periodista. "¿Podés creer que organizaron la Fiesta del Barbijo?", indicó agarrándose la cabeza.

En efecto, los propietarios de los boliches bailables le encontraron la vuelta a la Gripe Porcina y convirtieron un hecho negativo en algo que para ellos es positivo. Las cosas venían mal y el fin de semana los boliches iban a estar prácticamente vacíos por el tema de la gripe y por eso decidieron hacer la bendita "Fiesta del "Barbijo". Poco importó que la franja de población más joven sea la mayor expuesta a los efectos graves de la enfermedad. "Lo importante era hacer caja", se lamentó el funcionario, quien recordó que otro hecho insólito tuvo lugar el sábado anterior de las elecciones en Neuquén. Un boliche bailable abrió sus puertas a la noche, pese a la prohibición de la Justicia Electoral. "Cuando fueron a cerrarlo, el tipo explicó que tenía que juntar plata para pagar aguinaldos", fue la respuesta del mismo funcionario. Lo cierto es que cuando llegó la clausura, recién fue como a las 5 de la mañana. El hombre había recaudado lo suficiente para dormir tranquilo y hacer frente a sus compromisos.

A nivel nacional, los canales de televisión se pelean por ver quién tiene más actualizada la cantidad de muertos por la gripe (uno de los medios hasta puso un contador al costado de la pantalla), los mismos médicos dan su "mejor receta" de alcohol en gel y los comercios de ropa porteños lanzan a la venta una línea de barbijos de colores y motivos para combinar con la ropa. Hasta el periodista deportivo Fernando Niembro intercala los comentarios futboleros de la Copa Libertadores con algunas reflexiones sobre la gripe porcina.

En la Argentina de hoy todo puede pasar. La Gripe Porcina da para todo. Y los argentinos haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que esto ocurra.

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