La gripe porcina también castiga la cotizaciones de la soja y del maíz

Son granos que se usan como alimento para los cerdos. La soja cayó ayer 3,5%
El temor a una pandemia mundial provocada por la Gripe Porcina (ver página 14) provocó ayer una fuerte caída en los mercados de productos agrícolas. En Chicago la soja perdió unos 13 dólares, cerca de 3,5%, con lo que la cosecha argentina (estimada en 36 millones de toneladas) se desvalorizó de repente en casi 470 millones de dólares. Otro producto que recibió el impacto fue el maíz. Uno y otro son insumos claves para la alimentación de los cerdos.

Este tipo de reacciones bajistas no son nuevas en el mercado agrícola. Sucedió ya cuando a fines de las noventa estalló la crisis por la difusión en Europa del "mal de las vacas locas". O más recientemente, en 2007, con la rápida difusión en el sudeste asiático de la Gripe Aviar. La soja y el maíz son los cultivos más castigados porque tienen destino forrajero, se utilizan para la alimentación de los animales. La de los porcinos, por cierto, es la carne más consumida a nivel internacional. La especulación es que la nueva gripe podría afectar seriamente ese negocio, y por lo tanto provocar una menor demanda de ambos cultivos.

De allí la reacción, que en el caso de la soja implicó que se perdiera en una sola jornada toda la ganancia que había acumulado desde principios de abril. El contrato mayo en Chicago cerró a 369 dólares, un 3,37% por debajo de los 382 dólares a que cotizó el viernes pasado, antes de las inquietantes noticias sanitarias. De todos modos, el precio sigue siendo mayor a los 360 dólares que el poroto valía a principios de año. El maíz, en tanto, perdió ayer 1,20% de su valor y cerró en 146 dólares.

En el mercado argentino, estas bajas se hicieron sentir. "Los precios locales acusaron la fuerte caída del mercado externo por el impacto que podría tener en la demanda de productos agrícolas la aparición de la gripe porcina", explicó la Bolsa de Comercio de Rosario, donde la soja se negoció a 930 pesos por tonelada, unos 25 pesos menos que el viernes. La caída no fue mayor porque se anuncia una cosecha escasa, que no llegará a satisfacer la necesidad de la industria aceitera.

El impacto de esta nueva crisis sanitaria en el mercado de granos difícilmente se traslade, en el caso de la Argentina, a la producción porcina. El consumo local es escaso, de apenas 8 kilos anuales por habitante. Y por otro lado, porque el país participa de forma marginal en el mercado externo de carne de cerdo. De las 275.000 toneladas que se produjeron en 2008, se exportaron apenas 3.000.

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