Gripe porcina: Ocaña admitió que estudian un posible caso en el país

Gripe porcina: Ocaña admitió que estudian un posible caso en el país
Se trata de un médico de Río Negro que llegó de México y llamó a la 0-800. Los científicos sostienen que debido a la mutación el comportamiento de la enfermedad es impredecible. Las barreras sanitarias. Recaudos en Brasil y Uruguay.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó el alerta por la gripe porcina al grado 4, lo que implica que el virus se transmite con facilidad de persona a persona. El mismo día en que se conoció la muerte por la enfermedad de un argentino en México (ver aparte), el Gobierno emitió el alerta epidemiológico y la ministra de Salud, Graciela Ocaña, aseguró que se están tomando "todas las medidas que los protocolos establecen para prevenir el ingreso del virus". Por la tarde, la ministra admitió que "hay algún caso que se está determinando, que ha venido desde México". Se refería al supuesto contagio de un médico rionegrino. Desde esa provincia, el hombre consultó a una línea de 0800 y recibió asistencia inmediata, precisó el secretario de Políticas de Salud, Carlos Soratti, en una conferencia de prensa. Sin embargo, la ministra de Salud provincial, Cristina Uría, desmintió esa declaración: "Es una persona que estuvo en Bariloche, donde hizo una consulta, pero la gripe fue descartada".

Si bien las autoridades sanitarias aseguraron que no hay casos confirmados en el país, admitieron haber recibido (en la línea informativa 0800-222- 1002) varias comunicaciones de personas que habían viajado a México y tenían los síntomas de la enfermedad. El secretario de Políticas del Ministerio de Salud, Carlos Soratti, dijo que "hay un caso en particular" que presenta algunos síntomas similares a los de la gripe porcina y se está a la espera de las pruebas de laboratorio. Además de los controles aeroportuarios en Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, el Hospital Municipal de Ezeiza acondicionó diez camas para eventuales contagiados.

Además, el Gobierno comenzó a diagramar una barrera sanitaria que incluirá controles en los aeropuertos, la posible suspensión de vuelos desde México hasta la Argentina y una reunión para mañana entre autoridades sanitarias y la comunidad especializada a fin de aplicar el protocolo establecido para la gripe aviar.

UNO EN TRES. El miedo se propagó: los presidentes pidieron a sus ciudadanos cancelar los viajes a México, las aerolíneas acusaron pérdidas millonarias y las bolsas cayeron en todo el mundo.

Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, dijo que la influenza puede "crear una nueva pandemia. Eso demuestra una vez más que, en nuestro mundo globalizado, ninguna nación puede encarar amenazas semejantes sólo con sus propias fuerzas". Tres días atrás, la OMS había admitido su desconcierto: "Los miembros del Comité de Emergencias identificaron una serie de lagunas en los conocimientos actuales sobre las características clínicas, epidemiológicas y virológicas de los casos notificados y sobre las respuestas apropiadas". El médico argentino Jorge San Juan, jefe de terapia intensiva del Hospital Muñiz, lo explicó: "Es un virus nuevo, producto de la fusión de otros tres virus: humano, aviar y porcino. No se sabe cuánto vive. El problema actual es que pasó a la fase de contagio de persona a persona". El médico reconoció que "no conocemos cuál va a ser su comportamiento. Está provocando una alta mortalidad, lo que nos pone en alerta internacional. Es de fácil transmisibilidad: se puede contagiar con un estornudo y por objetos contaminantes".

NO PARECE SUFICIENTE. La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud bonaerense reportó la "falta de insumos, medicamentos y preparación en los hospitales designados por el Ministerio de Salud de la Nación para enfrentar la gripe porcina". El antiviral disponible en Argentina es el oseltamivir, que cura la enfermedad dentro de las 48 horas de presentarse los síntomas. En el país, desde la difusión de la gripe aviaria, es un tratamiento de cinco días que cuesta 150 pesos.

SUBIR EL ALERTA. La Organización Mundial de la Salud no descarta subir el nivel de alerta a fase cinco: cuando el virus se transmite de hombre a hombre en, al menos, dos países en una región. Esa declaración sería una fuerte señal de que la pandemia es inminente.

El organismo comenzó la búsqueda de una vacuna contra la enfermedad, pero el proceso de producción podría tomar hasta seis meses.

Virólogos y epidemiólogos tienen una paradójica esperanza: como la mayoría de las muertes en México se produjeron en personas jóvenes, se especula con que la población anciana e infantil esté previamente inmunizada contra la influenza humana.

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