Gripe porcina. El impacto en el circuito económico local es considerable

Las reservas turísticas cayeron a la mitad afectando a hoteles y restaurantes. El adelantado y extenso receso estatal perjudica al transporte y al comercio, que ya venía en crisis. Otras actividades están paralizadas por la veda dispuesta por el municipio, con las consecuentes pérdidas. El daño colateral que provocará la peste de la influenza A aún es impredecible.
Por la pandemia de influenza A en el país, las vacaciones de invierno se derrumbaron para la mayoría de los argentinos y la ‘industria’ del turismo es una de las actividades que mas caro está pagando el precio y las consecuencias.

En La Rioja, en la mayoría de los hoteles las reservas cayeron a la mitad y esperan que la situación se complique aún mas en lo que resta de julio, cuando se esperaba el pico de afluencia turística. Eso repercute muy duro en los hoteles, los restaurantes y las empresas vinculadas a la actividad.

Pero además, el adelantamiento y extensión del receso invernal en el Estado, las escuelas y parte de la actividad privada, impacta de lleno en el transporte local (colectivos, taxis, remises), en el comercio en general y, al menos por ahora, solo parece están medianamente a salvo los super e hipermercados, porque la gente necesita los alimentos.

El sector que agrupa al rubro entretenimientos (casinos, cybers, bailables, fiestas, eventos artísticos) también está paralizado por la disposición adoptada por el municipio capitalino y varias comunas del interior.

En estos términos, el daño colateral que provocará en el circuito económico local la peste de la influenza A, aún es impredecible. Dependerá de la evolución de la situación sanitaria. Si el virus se extiende, las consecuencias negativas irán en aumento.

A nivel país, obviamente, el daño se potencia aún mas y también sus coletazos golpearán duro en las provincias mas chicas.

Según las estimaciones de la consultora Orlando J. Ferreres y Asociados, las pérdidas ya superaron los 3.000 millones de pesos en 15 días, y podrían llegar a trepar por encima del doble en un plazo de 30 días. Esta última cifra equivale a un 0,6% del producto bruto interno, PBI.

Si la epidemia de influenza y las medidas consecuentes permanecen por 45 a 60 días, el número crecería hasta los 9.400 millones de pesos, estimaron en la consultora.

Otros economistas consultados destacaron la dificultad de dar precisiones teniendo en cuenta que se desconoce la duración y amplitud de las restricciones, así como la reacción de las personas. Sin embargo, coincidieron en que comercio y entretenimiento son los sectores más afectados.

El cierre de escuelas, la media máquina de la administración pública, las restricciones en los cines y otros espacios de entretenimiento, causan bajas que distan de ser compensadas por la suba en algunos sectores, como el farmacéutico o el rubro de limpieza.

En tanto, el impulso de las ventas farmacéuticas generaría ganancias por 560 millones de pesos en la actividad.

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