La Gripe A ya es una pandemia y en la Argentina se desató una psicosis

A pesar de que la propagación del virus es más veloz que en la gripe estacional, los médicos advierten que no se trata de una enfermedad mortal. Se desaconsejó el cierre de fronteras. El Malbrán ya no analizará más casos. La "corrida sanitaria".
Lo que todos los especialistas preveían finalmente ocurrió: por primera vez en este siglo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó el nivel de alerta epidemiológico mundial a grado 6 y declaró la pandemia de gripe A.

A pesar de la contundencia del término, el organismo aclaró que se trata de una pandemia moderada, ya que guarda relación con el nivel de propagación y no con la peligrosidad de la infección. "El número de muertes por ahora no es elevado", dijo su titular, Margaret Chan. Hasta la fecha, 77 países confirmaron oficialmente 29.424 casos de infección humana por el virus, con 144 fallecidos. En la Argentina, la cifra de contagiados asciende a 343 y aún no se registran víctimas fatales.

Si bien las medidas preventivas son importantes ante la aparición de un riesgo epidémico, los especialistas coinciden en señalar que los datos objetivos no justifican la psicosis colectiva que produjo la aparición de esta enfermedad.

"Sólo en la Argentina se mueren 2.000 personas cada año por la gripe estacional y jamás tuvimos el aluvión de consultas de estos últimos días", afirmó Mercedes Almosni, jefa de Neonatología de la Clínica Independencia de Munro.

"La gente está muy preocupada porque pandemia suena como algo terrible, pero esta declaración no implica que estemos frente a una enfermedad grave, ni que tenga alta mortalidad", aseguró el doctor Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños "Ricardo Gutiérrez".

Sin embargo, en los consultorios particulares se triplicó la cantidad de preguntas durante las últimas dos semanas y, en muchas clínicas y sanatorios, los pacientes reclamaron irritados análisis innecesarios para su condición.

"Existe un estado de alarma generalizado provocado por la sobreinformación que tienen los padres de los chicos, que los lleva a exigir todos los análisis ante el primer síntoma", relató el doctor Federico Paolino, médico pediatra de Avellaneda.

Según un relevamiento de este diario, ayer, después de que se difundió la declaración de pandemia, los médicos recibieron un aluvión de consultas: más de 50 en el término de 4 horas.

"Por un moco y dos décimas de temperatura no podemos internar a un paciente, ni efectuarle un hisopado, porque no hay recursos suficientes y debemos priorizar a los verdaderos necesitados que son las personas sin recursos que no tienen acceso a cobertura médica que se enferman y se mueren por otras enfermedades mucho más severas", agregó Almosni.

Entre los profesionales ya se habla de una "corrida sanitaria" provocada por la gripe porcina.

IMPARABLE PERO BENIGNO. "Pandemia significa extensión del virus, pero un mayor nivel de alerta pandémico no significa necesariamente que vayamos a ver un virus más peligroso o que mucha gente vaya a caer gravemente enferma", dijo Chan en conferencia de prensa. Sin embargo, subrayó que se decidió incrementar el alerta porque "el virus no puede ser detenido".

La directora de la OMS habló de una situación de "vulnerabilidad universal" y dijo que "estamos todos juntos en esto y todos juntos la vamos a superar". Además aconsejó no cerrar fronteras ni restringir viajes entre países.

"La epidemia recién empieza, como la contención falló, ahora debemos entrar en la etapa de mitigación de daños para evitar la propagación masiva del virus", explicó un alto funcionario del área epidemiológica nacional. La fuente agregó que "se está evaluando la posibilidad de dejar de enviar muestras al Instituto Malbrán, ya que su capacidad de respuesta se ve superada por la demanda y a esta altura, con la pandemia declarada, no tiene demasiado sentido continuar esperando estas determinaciones de laboratorio".

Para López, "es probable que se pase a una etapa de mitigación, es decir, atender sólo a los que tengan factores de riesgo y a los bebés. Hasta tal vez no se hagan más estudios de laboratorio".

Por su parte, el infectólogo Daniel Stamboulian explicó que "estamos en presencia de un virus benigno y leve en todos los países en donde se ha manifestado. Los casos severos que hubo inicialmente en México fueron más por sobreinfección y por complicaciones posteriores que por el mismo virus. La tasa de mortalidad del A (H1N1) es menor a uno en mil, incluso algo inferior a la de la gripe estacional".

Para el especialista, "todos los años la influenza estacional causa la muerte de entre 250 mil y 500 mil personas en el mundo y no tenemos titulares en todos los medios de comunicación hablando de ello", completó el profesional.

CONSULTAS POR TRES. El doctor Paolino atiende hace 32 años su consultorio particular ubicado en el corazón de Wilde, una típica barriada de clase media del conurbano bonaerense. Sus pacientes son, en general, particulares o afiliados de obras sociales y prepagas que cuentan con cobertura médica. "En estos últimos 15 días atendí unos 200 casos de presuntas gripes, se triplicaron las consultas en consultorio y por teléfono, en general son padres preocupados por saber qué hacer" relató Paolino.

"Muchos no entienden que es realmente imposible pedir las determinaciones de laboratorio para cada paciente con síntomas gripales, porque sería como pedir una tomografía computada para cada persona que tiene dolor de cabeza", finalizó.

En el sector público, la situación no es muy diferente. "En los consultorios para la gripe A atendemos a setenta chicos por día y ya atendimos a 1.500. Positivos nos dieron 98, aunque todavía estamos esperando resultados", relató López.

"Como se trata de un virus de alta transmisibilidad pero que no provoca grandes complicaciones y tiene baja mortalidad, de todos los chicos que vinieron, sólo internamos a dos que evolucionaron rápido y ya están en sus domicilios", explicó el profesional del hospital de niños.

"La gente no puede darse cuenta de si están frente a un caso de gripe estacional o A, porque los síntomas son iguales, la única sospecha debe provenir por el lado del nexo epidemiológico, es decir de las personas con las que estuvo en contacto el presunto contagiado", agregó. Respecto al tema de la medicación, López explicó que "una gripe común no se medica, acá estamos medicando con Oseltamivir (cuyo nombre comercial más conocido es Tamiflú), porque es una gripe nueva y no estamos del todo seguros como evoluciona. Si se medica Oseltamivir dentro de las primeras 48 horas de la enfermedad, el paciente deja de contagiar al cuarto día y mejora notablemente los síntomas".

UN CASO EXTREMO. La psicosis generalizada también llegó a los profesionales. "Estuvimos junto a un grupo de colegas en un congreso médico realizado en Chicago y cuando llegamos nos informaron que no nos dejaban entrar en el hospital que trabajamos por 15 días para garantizar que no tengamos los síntomas de la enfermedad", aseguró a Crítica de la Argentina un gastroenterólogo de la ciudad de Buenos Aires que participó del encuentro realizado en los Estados Unidos. "Lo más raro es que ninguno tiene fiebre, ni siquiera congestión o síntomas de resfrío, por lo que la medida resulta extrema y sin justificación sanitaria", agregó el médico.

Informe: Santiago Casanello y Florencia Halfon-Laskman

LAS RECOMENDACIONES DE LA MINISTRA OCAÑA. La ministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña, anunció que se reunirá con un comité de expertos en infectología para analizar las medidas a adoptar a partir de la declaración de pandemia de gripe A que realizó la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ante la polémica por la suspensión de clases, la funcionaria ratificó que las escuelas "seguirán cerradas ante casos confirmados", pero volvió a descartar el adelantamiento de las vacaciones de invierno.

"En la Argentina los colegios son el principal foco de contagio", precisó Ocaña. Para defender el cierre de centros educativos, la ministra apuntó: "Los expertos nos explican que es menor la circulación del virus en los hogares que en las escuelas, por la cercanía social, a menos de un metro entre uno y otro.

Al principio tomamos medidas duras, como la suspensión de vuelos desde y hacia México, y ahora tenemos una situación distinta a la que hay en Chile o en Australia", dijo en referencia al avance de la enfermedad en esos países.

"No hay que asustarse ni entrar en pánico por la declaración de pandemia", reflexionó la funcionaria y detalló que la OMS diferenció entre "países sin circulación de virus, países de trasmisión comunitaria sostenida y países en transición hacia transmisión comunitaria sostenida, entre los cuales se encuentra la Argentina".

La titular de la cartera sanitaria aseguró que se difundirán los instructivos que aprobó la OMS y aconsejó: "Aquellas personas que tengan fiebre superior a los 38 grados que no vayan a trabajar ni vayan a la escuela".

TARDE DE BARBIJOS EN EL PATIO DEL HOSPITAL GUTIÉRREZ. Josué tiene 12 años. Sus ojos están perdidos y vidriosos. Tras el barbijo que le cubre media cara, tose con fuerza, como si quisiera expulsar por la boca cuanto antes al virus que lo tiene un jueves a las siete de la noche, con escalofríos de fiebre, sentado junto a su mamá, su papá, y un hermano – todos con barbijos– en uno de los bancos de madera que se instalaron en el patio del Hospital de Niños "Dr. Ricardo Gutiérrez".

Los casos sospechosos esperan al aire libre que los atiendan en alguno de los cuatro consultorios montados en containers, aislados del Hospital, y por donde ya pasaron 1.500 chicos de los que sólo 98 dieron positivo.

"Somos de Merlo y vinimos con el chico porque hace cuatro días que tiene una gripe violenta, con mucha fiebre, y no se le va", dice Osvaldo Milano, papá de Josué. A su alrededor, 30 personas –la mayoría familias enteras que trajeron a algún chiquito enfermo– esperan con un número en la mano que las atiendan. Casi nadie habla, hay preocupación. La escena justifica el sentimiento: omnipresencia de barbijos, médicos que salen del container protegidos de la peste por un delantal de plástico, reflectores que iluminan con fuerza y que convierten al patio en una suerte de campo militar de prisioneros en cuarentena durante la noche. "Soy de Castelar, traje a mi hija porque allá las clínicas estaban colapsadas", dice Lucila Ragonese (36, docente), mientras Micaela (9), sentada en sus rodillas, tose y bosteza.

LAS PANDEMIAS DEL SIGLO PASADO. Considerada como la más mortal de la historia en un lapso tan corto (de septiembre de 1918 a abril de 1919), la gripe española causó más de 40 millones de muertos y mil millones de enfermos. La pandemia motivó una toma de conciencia de amenaza biológica a escala mundial y originó la creación por la Sociedad de Naciones de un organismo de salud y de vigilancia médica mundial, que posteriormente se convirtió en la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La gripe asiática causó cuatro millones de víctimas. El virus (H2N2) apareció primero en una provincia meridional de China en febrero de 1957. Pasaron varios meses antes de que llegara a América (70 mil muertos en los Estados Unidos) y a Europa. Los enfermos sufrían de complicaciones pulmonares graves.

La gripe de Hong Kong dio la vuelta al mundo entre el verano de 1968 y la primavera de 1970, matando entre uno y dos millones de personas. Esta gripe entró en la historia como la primera pandemia de la era moderna: la del transporte aéreo. Y la primera en ser supervisada por un organismo internacional.

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