Gripe A: Ocaña pidió la emergencia sanitaria, pero el Gobierno la desoyó.

La Rosada sabe que el pico máximo de la pandemia, que estima en dos semanas, arrojaría miles de infectados. Los docentes piden adelantar las vacaciones de invierno. Con 26 fallecidos, Argentina es el cuarto país en progresión de muertes. La ministra de Salud está cada día más afuera del Gobierno
Los expertos no tienen dudas: el Gobierno debería declarar de inmediato la emergencia sanitaria para enfrentar de manera más efectiva el desarrollo de la gripe A. ¿Y si es tan coincidente el diagnóstico, por qué hasta ahora no lo hizo? "Por las elecciones, estúpido", sería la respuesta política. Haber adoptado esa medida, en los días previos a los comicios, podría haber afectado por igual al oficialismo y a la oposición: la mayor parte de los enfermos se reparten en forma pareja entre la ciudad y la provincia de Buenos Aires, entre el PRO y el Frente para la Victoria, por decirlo en términos políticos. Por eso la enfermedad no se convirtió en un tema de campaña. Anoche, el Ministerio de Salud informó que el número de fallecidos subió a 26: dos en la provincia de Buenos Aires, incluida una mujer en Mar del Plata, y otro en la Capital. Los casos confirmados son 1.587.

La declaración de la emergencia sanitaria, pese a sus preocupantes connotaciones semánticas, es más que nada una medida de carácter administrativo. Habilita al Ministerio de Salud a disponer más fácilmente de los recursos y a realizar compras en forma directa, por ejemplo, de más respiradores para los hospitales. La emergencia no implica que se declare de inmediato la suspensión de las clases o un asueto administrativo durante varios días, como hizo el gobierno de México cuando informó de los primeros casos de la enfermedad. Sobre ese punto los especialistas no terminan de ponerse de acuerdo. "Pero hay que ponerlo sobre la mesa y empezar a discutirlo", dijo una importante autoridad sanitaria bonaerense. "Cuando se reúna el Comité de Emergencia decidirá en consecuencia si toma o no alguna decisión al respecto. La emergencia eventualmente es una herramienta que tiene múltiples alternativas y la ministra de Salud y el Comité de Emergencia tomarán decisiones al respecto de acuerdo a cómo evoluciona la epidemia", dijo el ministro de Salud de Buenos Aires, Claudio Zin.

El médico Daniel Stamboulian, director del Funcei, dijo que sería útil declarar la emergencia sanitaria, ya que "el sistema está colapsado", pero no está seguro de que sirva adoptar las mismas medidas que en el DF mexicano, que incluyeron el cierre de restaurantes y partidos de fútbol sin público. "Ésta es una enfermedad muy dinámica. Lo que hizo México no evitó que se multiplicaran los contagios, mientras que el impacto social y económico es terrible. Yo estuve reunido con médicos mexicanos y ellos lo comentaron. Hay que seguir los consejos de la Organización Mundial de la Salud", razonó el prestigioso infectólogo.

Una posición parecida es la del presidente de la Sociedad de Infectología Pediátrica, Eduardo López: "Digo sí, sin dudar, a la emergencia sanitaria, que permitiría hacer más rápido las compras. Respecto de tomar las mismas medidas que en el DF no sé, todo depende de cómo evolucione esto. Hay que reflexionar". López cree que el pico de la enfermedad podría producirse dentro de dos o tres semanas y que se trata de un virus que debe ser tomado "muy en serio".

El titular de la Red Solidaria, e integrante del Comité de Emergencia, Juan Carr, consideró que "está madurando la idea de hacer lo mismo que en el DF. Hay que parar los contagios, evitar que la gente se reúna. Las grandes reuniones en lugares públicos". Carr dijo que la declaración de la emergencia sanitaria, más allá de la efectividad administrativa, puede ser un llamado de atención para la gente, una forma de tomar conciencia de la gravedad de la dolencia. "La comunidad se quedó con que esto era una gripecita", evaluó.

La gripe A ha mostrado ser muy agresiva: entre los fallecidos hay al menos dos hombres jóvenes, con buenas condiciones físicas, de un medio económico elevado. En pocos días, la influenza se convirtió en neumonía y los pacientes murieron. Aunque los últimos casos hicieron pensar que la enfermedad se había propagado sobre todo entre clases medias y bajas, lo cierto es que no hace distinciones: el Hospital Universitario Austral, en Pilar, informó que este año aumentaron un 300 por ciento las consultas por cuadros gripales y un 150% las de neumonías. En otro punto del conurbano más pobre ocurrió algo parecido: el hospital Federico Abete, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, informó que en 24 horas duplicó el número de pacientes afectados por la gripe A.

El avance de la enfermedad preocupa sobre todo a los maestros. La Unión de Docentes Argentinos (UDA) de Buenos Aires reclamó que se adelanten las vacaciones de invierno, previstas para el 20 de julio. El secretario general de UDA, Alfredo Conde, fundamentó esa medida "no sólo en el pico de contagio previsto que las autoridades esperan para dentro de 15 días, sino por el fuerte ausentismo de docentes y alumnos que se registra en las escuelas bonaerenses". Cuando se reportaron los primeros casos en los colegios porteños se suspendieron las clases, pero los contagios continuaron porque los chicos que no se veían en las aulas se encontraban en los shoppings.

Un partido pidió que se suspendan las elecciones en Tierra del Fuego

El Movimiento Popular Fueguino (MPF) inició una acción judicial para pedir la suspensión de los comicios en Tierra del Fuego por "estar comprometido el derecho a la salud" de los ciudadanos a partir de la expansión de la gripe A. Se trata de una medida prevista en el Código Civil y Comercial –que en la práctica podría asimilarse a una acción de amparo– y fue presentada ante el juez federal con competencia electoral en la provincia patagónica, Federico Calvete. El magistrado respondió declarándose incompetente y derivó el expediente a María Romilda Servini de Cubría, quién tiene potestad sobre la Capital Federal pero interviene en el caso porque es el Poder Ejecutivo nacional quien convoca a la elección y quien tiene que dar garantías a la hora de votar. Ayer, la magistrada pidió la opinión oficial al Ministerio de Salud y también al de Interior, quienes deberán responder hoy por la mañana para poder resolver el caso antes de los comicios.

Por su parte, el partido patagónico anunció que no enviará a sus 210 fiscales a las mesas de votación para que no corran riesgo de contagio. "Nosotros pedimos que se posterguen las elecciones, porque al ser una isla, el virus está en forma circulante y hoy estamos con 35 casos confirmados y más de cien sospechados. La situación es real y todos los partidos políticos tuvieron problemas de salud con sus fiscales", dijo a Crítica Digital el referente del MPF, Fernando Oyarzún. El dirigente explicó también que hicieron "la presentación inmediatamente después de que se confirmaran dos casos de gripe A en Tierra del Fuego y advirtiendo el riesgo que corren nuestros fiscales, que tienen que estar diez horas recibiendo a cientos y cientos de personas que pueden contagiarlos".

Lo concreto es que, para tomar una decisión, la jueza Servini de Cubría necesita que el Poder Ejecutivo nacional –a través de las carteras de Salud y de Interior– informe si por alguna razón la situación de la provincia más austral del país es distinta de la del resto de los distritos en cuando al riesgo sanitario por la propagación de la enfermedad.

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