Más gremios reclaman un piso de 20% para los aumentos de sueldos

Tanto moyanistas como sus críticos coinciden que ese es el porcentaje mínimo que deben negociar en las paritarias para compensar la suba de los precios
A la par que en el sector empresario crece la preocupación por los reclamos que los sindicatos elevarán en las próximas paritarias, entre la dirigencia gremial comienza a imponerse el consenso acerca de un piso de 20% para los aumentos salariales de 2010. Después que el gastronómico y líder de la CGT disidente, Luis Barrionuevo, anunció el lunes que su organización pedirá una recomposición mínima de 22%, en las últimas horas otros dirigentes anticiparon reclamos similares con el argumento de la necesidad de recuperar el poder adquisitivo de los salarios frente a la suba de precios.

En esa línea, el dirigente de Luz y Fuerza Oscar Lescano señaló que su gremio negociará desde las próximas semanas con la compañías del sector eléctrico sobre la base de un aumento de entre 22% y 23%. Lescano adelantó la posibilidad de que para el aumento se adopte un esquema de una suma fija semestral (que rondaría un piso de $ 700) hasta julio más un porcentaje adicional para la segunda mitad del año. "Nadie se puede asustar porque es lo que necesitan los trabajadores", justificó el dirigente.

Una posición similar esgrimió el líder mercantil Armando Cavalieri, quien tras acordar con la Cámara Argentina de Comercio (CAC) el pago de un adicional de $ 175 para el primer trimestre, adelantó que en abril solicitará un incremento superior a 20% para los salarios de unos 900.000 trabajadores de la actividad.

La magnitud de esos reclamos ya tiene un antecedente: en diciembre pasado el sindicato de mecánicos de Smata acordó con la cámara que agrupa a las concesionarias de autos un incremento salarial de 23%, por 15 meses. El gremio debe rediscutir en julio la paritaria para el caso del personal de las automotrices y tiene previsto definir en marzo la pauta salarial que solicitará, aunque en las empresas ya especulan que el porcentaje será similar al negociado con las concesionarias. "Vamos a hacer un fino equilibrio. Los datos de la industria anticipan que este año se van a vender 700.000 unidades, por lo que intentaremos balancear las necesidades de los trabajadores con las posibilidades de las terminales", dijo a El Cronista Ricardo Pignanelli, secretario gremial de Smata.

Las coincidencias sindicales en torno a un piso de 20% para los aumentos de este año van más allá, incluso, de las diferencias en la interna de la CGT entre los sectores que responden a la conducción de Hugo Moyano y los grupos de "gordos" e "independientes", enfrentados al camionero. "No es ninguna locura que se pida 20%, es un poco lo que está calculando la mayoría (de los gremios) y se va a estar cerca de eso", apuntó un referente cercano al líder cegetista.

Otro importante dirigente, crítico de la gestión sindical de Moyano, advirtió sin embargo que los aumentos definitivos dependerán de la situación de cada sector y en el caso del transporte, del futuro de los subsidios que paga el Estado. "Hay una necesidad de mantener baja la inflación y hay que ver como la economía soporta aumentos del 20%", alertó.

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