Los gremios quieren que Moyano se quede a pagar el costo de los futuros conflictos.

Hugo Moyano no podrá irse de la CGT "aunque quiera". Por eso se prepara para una semana caliente en la interna sindical tras la derrota electoral de Néstor Kirchner. "No queremos que Moyano se vaya. Sería liberarlo de la presión. El se llevó los beneficios de la gestión K, ahora que el conflicto social va a subir, que se quede al frente y se haga cargo", dijo a PERFIL un pope de la central obrera.
Con el Gobierno debilitado y el peronismo en estado deliberativo, los gremios planean retomar la manija y reactivar los conflictos suspendidos por la campaña electoral. Los metalúrgicos no pudieron llegar a un acuerdo ayer y un alto dirigente de la UOM dijo que irán directo al paro, desoyendo un pedido del ministro Carlos Tomada. Camioneros, trabajadores de la sanidad, portuarios y textiles volverán a la calle para reasumir su reclamo salarial. Incluso Moyano no dejará que lo corran: anunciará este lunes en conferencia de prensa si decreta el paro, luego de que los empresarios de transporte de cargas anunciaran que no darán aumento a los camioneros, como anticipó este diario. El viernes en Parque Roca, juntará a 20 mil delegados, si la emergencia sanitaria lo habilita. Comercio y albañiles, entre otros, estudian volver a pedir aumento antes de fin de año.

Uno de los sindicalistas ofrece un diagnóstico preciso: "En la CGT está pasando lo mismo que en el PJ: a nadie le sirve ir por la cabeza de Moyano. Es el momento de hacerlo ceder poder. Esta semana empieza la jugada para esmerilarlo, marcarle el terreno y obligarlo a dar gestos de debilidad, como aceptar que regrese Luisito Barrionuevo a la CGT". Y no es que los "gordos" e "independientes" aprecien al gastronómico. Quieren que el camionero sufra.

"Se terminó el personalismo y la relación con el Gobierno tal cual la conocíamos", vaticinó uno de los "gordos". Desde el peronismo disidente, aseguran que "la culpa no es sólo de Moyano, sino de todo el Consejo Directivo. Que se hagan cargo todos".

Moyano todavía tiene un as en la manga: acordó con los jefes de la mesa chica de la CGT reclamar la convocatoria al Consejo del Salario mínimo, vital y móvil para este mismo mes, confirmó a PERFIL un alto dirigente. La medida, que discutirán los sindicalistas en la reunión del miércoles en la sede metalúrgica de Lugano, le servirá para sobrevivir en ultramar y satisfacer la demanda de sus colegas cegetistas para "plantarse frente al Gobierno", ahora que por primera vez en la era K descendió a la clasificación de "perdedor".

Cortar el cordón que une a Moyano con Kirchner no será fácil. Los compañeros cegetistas tendrán que bancarse el martes al camionero y a sus aliados de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) dando un "espaldarazo" público a Julio de Vido y a Juan Pablo Schiavi, flamante secretario de Transporte. El miércoles, los popes se verán las caras. Será el turno de barajar y dar de nuevo.

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